Los impuestos de matriculación y circulación son una importante fuente de recursos económicos para las arcas públicas: cada año se recaudan miles de millones de euros gracias a ambos gravámenes, que, no obstante, se han ido adaptando al paso del tiempo y a las diferentes casuísticas del la industria automovilística. No obstante, en la actualidad más del 70% de los vehículos nuevos no pagan el impuesto de matriculación gracias a unas emisiones de CO2 inferiores a 120 gr/km.

El nuevo Gobierno, que se ha estrenado en el cargo hace menos de un mes, ya ha presentado su plan de descarbonización, que incluye diferentes medidas para luchar contra la contaminación generada por el tráfico rodado. Así pues, el Ministerio de Hacienda ha anunciado que ya está trabajando en una revisión tanto del impuesto de matriculación como del impuesto de circulación. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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Comprar coche nuevo implica un desembolso de dinero importante. Tendrás que pagar el IVA, el Impuesto de Matriculación y el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), conocido popularmente por el Impuesto de Circulación.

Este último impuesto, que todos los propietarios de un vehículo deben abonar al ayuntamiento, se paga anualmente, pero se prorratea por trimestres naturales, independientemente de si el coche está o no en activo y siempre que éste se encuentre dado de alta en el Registro de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Sin embargo, muchos propietarios desconocen que, cuando damos de baja definitiva un vehículo durante alguno de los tres primeros trimestres del año, tenemos la posibilidad de recuperar una parte de lo pagado.