Centímetros Cúbicos » Noticias

NUEVAS MEDIDAS DE LA DGT

Circular a 30 km/h en la ciudad: estas son las consecuencias para tu coche

La reducción de la velocidad dentro de los límites urbanos puede generar un menor desgaste en algunos componentes, pero vivirán la situación opuesta.

Publicidad

Una de las reformas que ha traído la nueva Ley de Tráfico es la reducción del límite de velocidad en las ciudades con el objetivo de rebajar la accidentalidad en las vías urbanas. Cuando se pongan en marcha tendremos que circular a 30 km/h en aquellas vías con un único carril por sentido y a 20 km/h en las calles que tengan una plataforma única de calzada. ¿Esto tiene consecuencias para tu coche?

Si tu coche tiene un cambio de marchas automático apenas notarás los efectos de esta rebaja en los límites, pero la cosa cambia cuando la transmisión es manual. Estas moderadas velocidades juegan a favor de elementos como los neumáticos y los frenos, que se desgastarán menos. Sin embargo, al tener que adaptar nuestro modo de conducción con marchas más cortas y menos revoluciones hay otros componentes que van a vivir una situación opuesta.

El embrague y el filtro de partículas

El embrague del vehículo será uno de los que más note los efectos de una conducción más pausada en la ciudad. En el momento en el que lo pisamos, la transmisión se desconecta del motor para poder elegir la relación adecuada y cuando lo soltamos se vuelve a producir esa unión. Si cambiamos con más frecuencia para poder utilizar las marchas más cortas del coche, las revoluciones aumentan y el embrague sufre un mayor desgaste. Conviene tener presente que reparar este componente puede costar más de 1.000 euros.

Otro de los componentes que puede sufrir con los nuevos límites de velocidad en las ciudades es el filtro de partículas que reduce las emisiones contaminantes. Eso sí, sólo perjudicaría a los coches diésel más antiguos… pero teniendo en cuenta la edad media del parque automovilístico español (12,7 años) son bastantes modelos los que están en el punto de mira.

La misión del filtro es atrapar las partículas de carbono que emiten los motores y quemarlas cuando alcanzan determinada temperatura. El vehículo lleva a cabo este proceso cuando circula a ciertas revoluciones y si la velocidad máxima es de 30 km/h, difícilmente podrá deshacerse de esos elementos… e, incluso, puede que el coche se ahogue.

Publicidad