Los motoristas son uno de los colectivos más débiles en la "cadena" de la carretera. La tasa de mortalidad en un accidente de moto es sensiblemente mayor a la de los conductores que viajan en coche, por lo que la DGT ha decidido aumentar aún más el control sobre los motoristas para reducir el número de fallecidos en las carreteras, introduciendo un paquete de 17 medidas con las que paliar su mortalidad.

Entre las medidas más relevantes encontramos, por ejemplo, un control más férreo de las condiciones técnicas de las motocicletas, controlando también con mayor intensidad el uso del casco, un elemento que, aunque de demostrada efectividad a la hora de reducir las lesiones en caso de accidente, aún no cuenta con el "beneplácito" de todos los usuarios de motos.

Una de las novedades más importantes es la obligatoriedad de usar guantes, que pasarán a ser parte de la equipación obligatoria del motorista junto con los guantes y la vestimenta específica. En la actualidad no llevar casco cuando circulamos en moto supone una infracción grave y está castigado con la retirada de 3 puntos del carnet de conducir y una sanción económica de 200 euros.

La atención de la DGT se ha dirige así hacia los motoristas, ya que si echamos un vistazo a las cifras de víctimas, los números no son muy halagüeños: entre los años 2014 y 2017 el número de fallecidos en moto ha aumentado un 25%, alcanzando en 2017, el último año del que la DGT ofrece datos, un total de 359 fallecidos en moto y 49 fallecidos en ciclomotor para sumar un total de 1.830 fallecidos.