El Audi A8 siempre ha sido el buqie insignia de Audi: un modelo pionero, avanzado tecnológicamente, que generación tras generación ha demostrado el poderío de la marca de lujo del Grupo Volkswagen, introduciendo elementos como la carrocería de aluminio, la tracción integral permanente, los motores V10 y W12 o la tecnología de iluminación LED matricial.

Sin lugar a dudas la actual generación del Audi A8, lanzada al mercado hace algo más de un año, es la más avanzada de su historia, una característica que vuelve a hacerse patente con la llegada de un nuevo sistema de suspensión inteligente que Audi ha bautizado como "suspensión activa predictiva", adelantando así una de sus capacidades más destacadas: la de la predicción de obstáculos.

La nueva suspensión activa predictiva utiliza un completo sistema que utiliza actuadores electromecánicos que ajustan la suspensión. Pueden aumentar o reducir individualmente la suspensión en cada una de las ruedas de forma casi instantánea: en apenas 0.5 segundos puede elevar o bajar la carrocería hasta 85 mm desde su posición central y en cada uno de los cuatro extremos de forma inteligente e individual.

Audi A8 2020 | Audi

Este sistema permite además adecuar la respuesta de la suspensión a las necesidades del conductor de forma más que palpable: en el perfil de conducción más deportivo, el perfil "dynamic", un Audi A8 equipado con esta suspensión es capaz de girar completamente plano con fuerzas laterales de hasta 1G, minimizando el balanceo hasta niveles prácticamente imperceptibles, lo que redunda en un mejor dinamismo a la hora de negociar virajes.

Si lo que se busca es la máxima comodidad, el perfil "comfort plus" modifica el comportamiento de los amortiguadores para eliminar prácticamente cualquier imperfección de la carretera. Utilizando los datos tomados de la cámara situada en el parabrisas delantero, la suspensión es capaz de identificar las imperfecciones del asfalto para adaptar su funcionamiento antes de sobrepasarlas.

Tal es el grado de avance de esta suspensión que, incluso, es capaz de elevar la carrocería en el lado exterior de la misma y bajar el lado interior, casi como haría una motocicleta. Según Audi, en este modo de conducción y a una velocidad comprendida entre 80 y 130 km/h el Audi A8 es capaz de inscribirse en una curva con hasta 0.4G de fuerzas laterales sin que el café de una taza situada en el habitáculo se derrame lo más mínimo. Esta suspensión estará disponible en Europa a partir de agosto de 2019.