Los arcenes son una parte más de las carreteras que todos utilizamos a lo largo del día cuando circulamos con nuestro coche. Son un elemento con el que nos hemos familiarizado mucho, y que nos resulta de lo más habitual. Sin embargo, no todo el mundo sabe que los arcenes pueden utilizarse únicamente bajo determinadas circunstancias, y que hacerlo de forma incorrecta puede traer como consecuencia una sanción.

¿Qué es un arcén? Según el Reglamento General de Circulación el arcén es "una franja longitudinal dibujada de forma paralela a la calzada, que la delimita y que no está diseñada para la circulación de vehículos salvo en algunas excepciones". Por tanto, el propio Reglamento General de Circulación ya nos avisa de que no en todos los casos está prevista y permitida la circulación de vehículos a motor. VER VÍDEO DE ARRIBA.

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Las rotondas siguen siendo una de las asignaturas pendientes de los conductores: pese a que la teoría -y al final la práctica- apoyan su implantación masiva, la realidad es que no son pocos los conductores que se enfrentan a las rotondas con cierto recelo.

No son pocos los accidentes que diariamente ocurren en las miles de rotondas que pueblan las carreteras de nuestro país, aunque también es cierto que la fluidez que aportan al tráfico rodado es muy importante comparado con las clásicas intersecciones reguladas con semáforos. No obstante, los ingenieros y técnicos no dejan de evolucionar las infraestructuras de tráfico, siendo las rotondas objeto de estudio.