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Vendido por 1.7 millones un Porsche 928 de 1978, ¿qué tiene de especial?

Alguien ha pagado 2 millones de euros por un Porsche 928 con más de 40 años, ¿por qué?

La casa de subastas norteamericana Barrett-Jackson ha "colocado" una unidad de Porsche 928 fabricada a finales de los 70 por un precio astronómico: casi 2 millones de dólares

Porsche 928 protagonista del film "Risky Business"

Barrett-Jackson Porsche 928 protagonista del film "Risky Business"

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La firma Porsche fabrica sin duda vehículos aspiracionales, con modelos icónicos como el Porsche 911. Además, cuenta con una larga trayectoria a sus espaldas, desarrollando y comercializando deportivos reconocibles en cualquier parte del planeta, que forman parte de la memoria y de los deseos de buena parte de los amantes del mundo del automóvil.

Uno de sus modelos más representativos es el Porsche 928, un auténtico Gran Turismo con carrocería de tres puertas y motores V8 que pretendía convertirse en el heredero natural del icónico Porsche 911 pero que, finalmente, sucumbió a las bondades del "todoatrás", que consiguió sobrevivir en el tiempo. La unidad que ves en pantalla, sin embargo, acaba de pasar a la historia tras convertirse en el Porsche 928 que más caro se ha vendido de todos los que están registrados tras alcanzar la apabullante cifra de 1,98 millones de dólares, unos 1,7 millones de euros al cambio actual.

El Porsche 928 más caro jamás vendido

Así es, este Porsche 928 ha sido vendido por la casa de subastas Barrett-Jackson hace unos días por casi 2 millones de dólares, aunque este abultado precio por un "simple" Porsche 928 parece tener una explicación: fue una de las tres unidades que apareció en la película "Risky Business" protagonizada por un -por aquél entonces- jovencísimo Tom Cruise.

Porsche 928 de "Risky Business"
Porsche 928 de "Risky Business" | Barrett-Jackson

Fue, además, una de las dos escogidas para protagonizar la secuencia de la famosa persecución contra el Cadillac Coupe DeVille que aparece en la película, y el coche con el que Tom Cruise aprendió a conducir coches con cambio manual, contando además con una peculiar historia a sus espaldas.

Y es que tras el rodaje de la película, la pista de esta unidad de 928 se pierde durante varios años hasta que un coleccionista lo encontró en, precisamente, otra colección privada. Estaba, además, pintado de color blanco, por lo que tras hacerse con él, lo mandó al taller para devolverlo a su estado original.

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