El exceso de velocidad es una de las principales causas de mortalidad, pero en algunos países como Alemania siguen pensando -aunque cada vez en menor medida- que la velocidad máxima a la que circula un vehículo, en algunos tramos de determinadas carreteras, debe ser decisión del conductor. Es, de hecho, uno de los grandes atractivos de la red viaria alemana: sus tramos sin limitación de velocidad en diferentes Autobahn.

En la actualidad existen numerosos tramos en las autopistas alemanas donde es posible circular a las velocidades máximas de los vehículos, siempre y cuando se den una serie de condiciones de seguridad, con factores a tener en cuenta como la densidad del tráfico, la meteorología o la presencia de obras de mantenimiento. Por eso, no siempre es posible dar rienda suelta a la potencia de los vehículos pese a circular por uno de esos tramos.

Es, precisamente, lo que sucede desde hace unos días en Alemania: las autoridades competentes han anunciado una suspensión temporal de los tramos sin límite de velocidad en sus autopistas debido al excesivo calor que estamos viviendo durante estas jornadas. Y es que con temperaturas superiores a los 40ºC, el asfalto corre el peligro de agrietarse y abrirse, lo que supone un riesgo muy importante para la seguridad.

Así, las autoridades han decidido imponer un límite de velocidad temporal en estos tramos: dependiendo de las condiciones de cada tramo, la velocidad máxima oscilará entre los 100 y los 130 km/h. Esta medida temporal a buen seguro no satisfará a todo el mundo, especialmente a los conductores más experimentados del país, que disfrutan de uno de los privilegios más envidiados del mundo automovilístico.