La industria automovilística alemana es, sin lugar a dudas, una de las más poderosas y robustas de todo el mundo: de sus fábricas salen, anualmente, millones de vehículos de todo tipo que se distribuyen en cientos de países. Sin embargo, uno de los rasgos relacionados con el mundo del automóvil más característicos de Alemania es la existencia, en su territorio, de las Autobahn, tramos de autopista sin límite de velocidad.

En los últimos años los tramos sin límite de velocidad se han visto fuertemente estigmatizados: el peligro que genera la alta velocidad y, sobre todo, la concienciación con el daño al medio ambiente que producen las emisiones contaminantes de los vehículos ha hecho que en los últimos tiempos la presencia de estos tramos sin limitación de velocidad se ponga en entredicho por una parte de la sociedad.

Tanto es así que, por parte del partido ecologista, se propuso hace unos días limitar la velocidad máxima en todas las autopistas alemanas, eliminando así de forma tajante la presencia de uno de los símbolos más reconocibles del automovilismo alemán. Sin embargo, la votación del parlamento alemán no ha dejado lugar a segundas interpretaciones: de 631 votos, 498 votos fueron en contra de la eliminación.

Así pues, la eliminación de los tramos sin límite de velocidad parece de momento muy alejada en el calendario, aunque la presencia de este tipo de debates sea tal vez la verdadera noticia: si hace unos años nadie se planteaba ni siquiera iniciar un debate con este tema, el que ahora lleguen incluso propuestas al parlamento hace vislumbrar que algo está cambiando en la mentalidad de la gente. ¿Llegará el día en el que veamos desaparecer los tramos sin límite de velocidad en Alemania?