Contar con un vehículo privado en la puerta de nuestra casa lleva aparejados una serie de gastos que todo usuario debe tener en cuenta. Además de los impuestos y de gastos fijos como el seguro obligatorio o las inspecciones técnicas, el gasto más habitual es el del combustible: es imposible utilizar nuestro vehículo si no lo repostamos cada vez que se vacía el depósito de combustible.

El repostaje es algo que tenemos ya interiorizado. Sin embargo, y pese a que sabemos que se trata de un gasto que tenemos que afrontar obligatoriamente, en los últimos años se han multiplicado las llamadas 'gasolineras automáticas', una forma más sencilla de estación de servicio que nos permite, además, ahorrar un dinero cada vez que tenemos que llenar el depósito de nuestro coche. VER VÍDEO DE ARRIBA.

Te puede interesar: Las gasolineras automáticas bajan sus precios y refuerzan la higiene para un repostaje seguro

Las gasolineras son uno de los servicios esenciales durante esta crisis del coronavirus. El repostaje se antoja una necesidad vital para quienes tienen que desplazarse a su trabajo en su vehículo particular o para quienes trabajan al volante. Ante esta circunstancia, es importante mantener las condiciones higiénicas mínimas necesarias en las estaciones de servicio.

La Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automáticas (Aesae) sabe de la importancia de esta prevención y defiende que las gasolineras automáticas están preparadas para afrontar esta circunstancia. Alegan que, al no existir personal, evitan aglomeraciones y el contacto con otras personas. En ellas no es necesario pasar por caja para realizar el pago, que se realiza directamente en el surtidor.

Aesae recuerda la importancia de la buena utilización de los guantes durante el repostaje. Estos deben quitarse de dentro afuera, y, una vez utilizados, se deben depositar en las papeleras que se encuentran en las pistas de los surtidores.