El exceso de velocidad se ha convertido, desde hace muchos años, en uno de los enemigos más feroces contra el que luchar en la batalla de la siniestralidad vial. De ahí que administraciones y fabricantes de automóviles unan esfuerzos muchas veces para minimizar los daños personales que la velocidad causa en los accidentes de tráfico.

Hace unos días conocíamos las intenciones de la Unión Europea en el terreno de la siniestralidad vial, contra la que quiere luchar de forma radical. De ahí que se haya fijado 2022 como año límite para poner en la carretera numerosos sistemas de seguridad en los coches nuevos que se vendan entonces, siendo uno de los más importantes el limitador inteligente de velocidad. VER VÍDEO.