Ha pasado ya una década de que el Circuito de Yas Marina debutara en el Mundial de Fórmula 1 y sigue siendo una sorpresa continua para los pilotos. El Gran Premio de Abu Dhabi ha completado su primera jornada de entrenamientos libres con los Mercedes-AMG F1 sacando pecho desde lo más alto de la clasificación y con los dos Ferrari sufriendo problemas para cerrar esa gran brecha de tiempo que tiene respecto a los monoplazas plateados antes de la última carrera de esta temporada 2019 que toca a su fin.

Buena muestra de esa necesidad de encontrar algo para recortar tanto margen nos lo dejaba el toque contra el muro que sufría Sebastian Vettel después de perder la inestable zaga del Ferrari. Aquí parece que los de Maranello han vuelto a descargar el coche para hacerlo más rápido en las dos largas rectas intermedias del trazado de la Isla de Yas, algo que ha derivado en algunos problemas de estabilidad en los monoplazas rojos tal y como quedaría refrendado unos minutos más tarde.

 

El incidente de Vettel, a pesar de no dañar gravemente el monoplaza en lo visual, sí que obligaría a la Scuderia del cavallino a sustituir la caja de cambios, problema que se sumaría al de Daniel Ricciardo, el cual rompía el motor de su Renault, dejando un reguero de aceite que obligaría a que los comisarios de pista echaran sepiolita para evitar que la zona quedara impracticable. “Era el motor de los viernes”, por lo que a Renault no parece haberle sorprendido demasiado este problema en la unidad de potencia del australiano, aunque sí que le dejado en el dique seco durante la última media hora de la sesión.

Valtteri Bottas por su parte ya sabía que tendrá penalización que le mandará al fondo de la parrilla, después de que Mercedes ya anunciara en la previa del inicio del fin de semana que tenía que cambiar la unidad de potencia averiada del finlandés tras el GP de Brasil. Aun así, el mejor tiempo en la primera sesión sería suyo, medio segundo por delante de Max Verstappen y Lewis Hamilton (0,6 décimas en el caso del británico), aunque en una sesión que no fue demasiado representativa de cara al domingo ya que no todos sacaron el máximo partido del neumático blando y además se celebró en unas condiciones de luz diurna y de temperatura que serán muy distintas en carrera y en la clasificación del sábado. El propio Carlos Sainz no podría pasar de la 17ª plaza, frenado en seco por la bandera roja.

Carlos Sainz pelea por la sexta plaza | McLaren

La segunda sesión de entrenamientos libres seguiría la misma tendencia, con los hombres dirigidos por Toto Wolff al frente, siendo de nuevo Valtteri Bottas el más rápido, tres décimas mejor que Lewis Hamilton. Charles Leclerc, Sebastian Vettel y Max Verstappen estarían en medio segundo del mejor tiempo, por lo que las exiguas diferencias con Lewis Hamilton en unas condiciones de temperatura más representativas podrían anticipar una carrera competida. Leclerc también probaría la integridad de las barreras, sufriendo un toque con el tren trasero en una de las zonas más complicadas del tercer sector que lo llevarían a entrar en boxes inmediatamente.

Aun así, sería el choque entre Romain Grosjean y Valtteri Bottas lo que terminaría por marcar el día, con el piloto de Mercedes tirándose al interior de la curva y el francés de HAAS asegurando que no lo había visto a través de los retrovisores. A falta de 20 minutos para el final de la FP2 parecía un error achacable a ambos en un fin de semana distinto al ser el de la despedida. Precisamente el equipo estadounidense fue la sorpresa positiva, con Grosjean siendo el primero en la zona media por delante de Racing Point, Toro Rosso y una McLaren que ha empezado muy alejada, con Carlos Sainz 11º precisamente en el circuito en el que Fernando Alonso se despidió hace un año de la Fórmula 1. Recordemos que el madrileño se está jugando la sexta plaza, empatado a puntos con Pierre Gasly, el cual ha sido décimo en esta FP2.