Cuarenta kilómetros en Monte-Carlo son muy largos. El Mundial de Rallies comenzaba esta noche en la cita monegasca con dos especiales que entre ellas apenas sumaban 43 kilómetros cronometrados que nos han dejado los primeros golpes de efecto de este 2020. Especialmente duro en esta ocasión el tropiezo de M-Sport Ford WRT, con tres de sus cuatro coches sufriendo problemas por sobrecalentamiento del motor, así como el abandono de Teemu Suninen por un fallo de la transmisión.

Todo se sucedía muy rápido ya en el primer tramo de la noche. El propio Suninen alcanzaba la meta con un mensaje de alarma por exceso de temperatura. El finés se dejaba 17,1 segundos en el tramo. En el frontal, la parrilla inferior en el Ford Fiesta WRC repleta de hojas revelaba el verdadero motivo para que tres coches superaran el umbral de la temperatura correcta de funcionamiento. Los problemas eran aún mayores cuando Teemu decía adiós en mitad del segundo tramo por un fallo en la transmisión, mientras que Esapekka Lappi, el fichaje proveniente de Citroën Racing, terminaba la jornada sexto, a más de un minuto y siete segundos.

Si en la parte trasera las diferencias eran amplías, por delante también había un gran tirón por parte de Thierry Neuville. El belga, que ha visto su posición de líder del equipo Hyundai Motorsport peligrar debido a la llegada del vigente Campeón del Mundo de Rallies, Ott Tänak, terminaba detrás de su nuevo compañero en el primer tramo, sin embargo, en el segundo le endosaba más de medio minuto para irse a la cama líder con 19,1 segundos de ventaja sobre Sébastien Ogier, que había sido el autor del primer scratch del año para estrenarse con una corriente positiva en su estreno con Toyota.

Sordo tendrá que esperar

Precisamente, el otro piloto que ha llegado este invierno al equipo de Tommi Mäkinen, Elfyn Evans, completaba el segundo tramo en cuarta posición, a apenas tres décimas de otro de los que comenzaron bajo el paraguas de Malcolm Wilson, Ott Tänak, que era tercera a 25,1 segundos de Neuville. Con los Ford fuera de la ecuación, Sébastien Loeb se hacía con la quinta plaza a pesar de haber cedido más de 50 segundos con Neuville, que ouvrier, un piloto que realiza los reconocimientos del trazado, para Monte-Carlo al no estar disponible su habitual compañero, el veterano piloto belga, Freddy Loix. Por ello, era Dani Sordo el que realizaba estas funciones para sustituir al expiloto oficial de Mitsubishi, el cual era baja por enfermedad.

El cántabro, renovado por Hyundai Motorsport para competir en siete citas de este 2020, tendrá que esperar previsiblemente hasta México para poder debutar esta temporada, aunque ha estado presente en la cita monegasca para realizar los reconocimientos. Por su parte, discreto estreno para Kalle Rovanperä en la categoría reina de los rallies. El bautizado como 'el Max Verstappen del WRC' reconocía falta de confianza en la segunda especial, con muchas placas de hielo, lo que le llevaba a ceder más de un minuto.

En WRC2, el piloto de Citroën, Mads Ostberg, se situaba líder después de los dos tramos, superando por 21,7 segundos a su compatriota, el representante de Hyundai en esta categoría, Ole-Christian Veiby, mientras que Adrien Fourmaux, de M-Sport, completaba la jornada negra para los de Malcolm Wilson al tener un pinchazo en la parte final de la etapa. En WRC3, dominio absoluto por parte de los franceses, con Eric Camilli por delante de Stéphane Peterhasel y Nicolas Ciamin.

Para hoy viernes, está planificada una jornada muy larga con seis tramos entre los que se cubrirán más de 122 kilómetros competitivos de los poco más de 300 km de los que consta la prueba en su totalidad.