SsangYong España mantiene su apuesta por los raids y el Dakar por tercer año consecutivo. Y por tercer año consecutivo también ha cambiado de modelo. Si el estreno del proyecto se produjo con el Tivoli y en 2019 mando al Rexton, de cara a la primera edición del Dakar en Arabia Saudí la casa coreana ha decidido que su buggy esté inspirado en el nuevo Korando, recientemente presentado en nuestro país.

La filosofía del proyecto sigue siendo esencialmente la misma, pero los objetivos han cambiado. Después de dos participaciones exitosas al ver la meta del Dakar, en SsangYong España se han propuesto dar un paso más a nivel de fiabilidad y prestaciones, dando así la posibilidad a Óscar Fuertes y Diego Vallejo de afrontar la prueba al ataque desde el primer minuto. Clave en ello es el cambio de preparador de Herrador Competición a Sodicars, casa gala que colabora con otros proyectos dakarianos bien conocidos en España.

Pese a ese cambio de base, el Korando DKR sigue estando muy ligado a sus predecesores, pues al igual que en el caso del Rexton DKR hablamos de un coche dos ruedas motrices con un propulsor V8 atmosférico de 6,2 litros y 450 caballos. Ahora bien, se trata de una montura más grande (tanto en altura, como en anchura y longitud), con mejor aerodinámica y pequeños detalles que terminan haciendo ganar tiempo en una prueba como el Dakar, como el autoinflado o gatos hidráulicos de activación rápida.

SsangYong Korando DKR | SsangYong

Igualmente se ha trabajado en un mejor reparto de pesos, situando dos ruedas de repuesto bajo los asientos y sólo una extra en la parte trasera, que apenas se montará de cara a afrontar etapas maratón. Curiosamente la localización de las ruedas no sólo tiene un beneficio en cuanto al comportamiento del coche sino también a nivel de visibilidad desde el habitáculo, al ir montados más altos piloto y copiloto.

También, SsangYong España ha aportado de su cosecha en el Korando DKR tanto a nivel de imagen como a partir de lo aprendido en las ediciones 2018 y 2019 del Dakar. Por ejemplo ha puesto énfasis en proteger el habitáculo para evitar la entrada de polvo, algo que les costó algún disgusto en Sudamérica, y ha cuidado la estética con un capó exactamente igual al del modelo de calle u ópticas heredadas del mismo.

Sin pretender marcarse un resultado concreto como objetivo, está claro que Óscar Fuertes y Diego Vallejo tratarán de mejorar de forma considerable el 33º puesto obtenido en la edición 2019 y los primeros entrenamientos han dado una buena dosis de confianza al equipo.