Con solo cuatro citas por delante, el Mundial de Rallies llegaba a Turquía con el recuerdo dejado por la edición de 2018, año en el que tanto Thierry Neuville como Sébastien Ogier fueron parte de una debacle que terminó dando a Toyota un doblete y a Ott Tänak su tercera victoria consecutiva que lo catapultaba en la lucha por el título de pilotos. La situación variaba respecto al año pasado de forma clara, con el estonio como líder de la clasificación general con un rally de ventaja sobre sus dos rivales en la carrera por el Campeonato del Mundo.

Toyota GAZOO Racing también se empleaba a fondo en la parte técnica, obligados a actualizar el diseño de su alerón trasero para adaptarse al reglamento, así como la introducción de una nueva suspensión que precisamente pretendía solventar en parte las debilidades mostradas durante la cita otomana de la pasada campaña. El Yaris WRC evolucionaba, pero el resultado no era mucho más alentador al término del primer día después de que Jari-Matti Latvala y Ott Tänak fueran afectados por sendos pinchazos y que Kris Meeke perdiera el paragolpes trasero y cediese más de un minuto en el penúltimo tramo del día con la aparición de la lluvia.

Inicialmente en la lucha, un pinchazo retrasaba a Latvala | Toyota

Con los tres hombres de Toyota fuera del top5, quedaba por ver si Sébastien Ogier y Thierry Neuville serían capaces de tomar el control de la carrera y empezar a descontar puntos a Tänak. Esapekka Lappi sería el más regular durante los seis tramos que componían la jornada del viernes, la etapa más larga del rally al acumular en sus especiales más de la mitad competitiva de los kilómetros cronometrados que tiene el Rally de Turquía 2019. El de Citroën se olvidaba en parte de los problemas vividos durante esta primera mitad de temporada para aventajar en 17,7 segundos a su compañero de equipo, el hexacampeón Ogier.

El francés, al igual que Neuville no ha estado demasiado contento en ningún momento con los reglajes de sus respectivos coches, sin embargo, ha sido capaz de mantener a raya al de Hyundai por apenas siete décimas, mientras que en la cuarta plaza se situaba un Teemu Suninen que había pasado desapercibido durante el inicio de la prueba, pero que también se había mantenido lejos de los pinchazos y de los problemas.

Esapekka Lappi es líder de la prueba otomana | Citroën

Andreas Mikkelsen, inicialmente en la pelea por el podio junto a Lappi y Latvala, caía posiciones después de que fueran muchos los segundos cedidos en el segundo tramo del bucle de la tarde, el mismo en el que la lluvia hacía acto de aparición en forma de una impresionante tromba de agua que dejaría los caminos de tierra de la zona de Marmaris como si de las pistas del Rally de Gales se tratara.

Justo tras el piloto nórdico se situaba Dani Sordo después de que un tempranero pinchazo retrasara al cántabro y a su copiloto, Carlos del Barrio. Obligados una vez más a recuperar posiciones, Sordo sería muy cauto durante el resto de tramos del día hasta que en la última especial realizaría una actuación casi perfecta al llevarse el scratch y superar tanto a Meeke como Tänak en la general. Sexto de la general, su actuación será clave especialmente para el apartado de marcas, ya que a Hyundai le beneficia tener a sus dos coches con derecho a puntos por delante de los Yaris oficiales, obligados además a salir en las primeras posiciones.