Para los aficionados al automovilismo, el nombre de Mount Panorama es casi tan evocador como los grandes conocidos del mundo de las carreras como pueden ser Nürburgring, Le Mans, Spa-Francorchamps... el circuito situado en Bathurst es uno de los más desafiantes del mundo, con una carrera cuya historia data de los años 60. Y sin embargo, no deja de ser una prueba de las antípodas, lejana y desconocida a pesar de lo famoso de su nombre. Por ello, aunque Bathurst y Mount Panorama son conocidos, apellidos como Brock y Moffat se reconocen mucho menos. En este sentido hay varias pruebas que destacan, siendo una de ellas la edición de 1972 de la carrera conocida hoy en día como 1000 kilómetros de Bathurst, en la que el 'Rey de la Montaña' Peter Brock logró su primera victoria en esta prueba, además del primer gran éxito del Holden Torana.

En aquel entonces, la carrera de resistencia australiana más importante del momento celebraba su décima edición en el Mount Panorama de Bathurst, después de haber empezado en 1960 en Phillip Island, donde se disputaron tres carreras de 500 millas. Desde 1963 se pasó a Bathurst, manteniendo la distancia de 500 millas -130 vueltas-. Curiosamente, esta fue la última vez que la carrera se disputó a una distancia de 500 millas, puesto que Australia había adoptó el sistema métrico y se consideró que 1000 kilómetros era más llamativo que los 800 kilómetros que resultaban de la conversión desde las 500 millas. También fue la última vez que se permitió a un piloto disputar la carrera en solitario antes de introducir el concepto de los "copilotos" en 1973. Así, Brock fue el último ganador sin ningún compañero.

Bathurst 1972 | Bathurst 1000

La carrera llegó en medio de una polémica en la que Ford, Holden y Chrysler fueron acusadas de buscar vencer 200 unidades de coches esencialmente de carreras para que estos fueran usables en la Hardie-Ferodo 500 de 1972. Esta situación forzó que Holden retrasara la llegada del Torana con motor V8 dos años más, mientras Ford abandonó sus planes para el modelo XA y Chrysler dejó de lado la versión de carreras de su Charger. Por otra parte, la carrera fue memorable por ser la primera en disputarse bajo la lluvia. La pole position fue para el canadiense Allan Moffat, que venía de ganar las dos ediciones anteriores de la carrera en un Ford Falcon. Lógicamente era el gran favorito pero acabó teniendo una carrera para olvidar a pesar de demostrar que el papel de favorito no le quedaba grande.

En las primeras vueltas demostró su velocidad -y la ventaja técnica del motor V8 de su Ford, más potente que las máquinas rivales- y peleó por el liderato con Peter Brock, que había arrancado desde la quinta posición. Desafortunadamente para el canadiense, las condiciones de la pista no ayudaban a gestionar la potencia y acabó sufriendo un trompo en Sulman Park, la parte más alta del circuito. Conocedor de la dinámica de una carrera que dura más de seis horas, Moffat se lanzó a por la remontada. Pudo haber estado muy arriba pero recibió dos penalizaciones de un minuto por encender el motor de su coche durante las paradas en boxes antes de terminar su equipo el repostaje. Más tarde, su Falcon sufrió problemas de frenos y Moffat tuvo que conformarse con ser noveno a ocho vueltas del ganador.

Mientras tanto, Peter Brock se mostraba implacable al volante de su Holden LJ Torana GTR XU-1, defendiéndose de los ataques de John French, piloto de un Ford XY Falcon GT-HO Phase III casi idéntico al de Moffat. Brock estuvo perfecto, no puso una rueda mal en toda la carrera y esa muestra de perfección le valió el sobrenombre del 'Rey de la Montaña'. En un país como Australia en el que la potencia era considerada aún como el elemento más importante, Brock demostró que se podía ganar también de otra forma. Puesto que a partir de 1973, la prueba pasó a ser de 1000 kilómetros en lugar de 800, la edición de 1972 es la más corta de la historia en cuanto a tiempo con un registro final de 6 horas, 59 segundos y 1 décima. Eso sí, en 2018 Craig Lowndes y Steven Richards se quedaron a tan solo 45 segundos de batir el récord, que parece que tiene los días contados.

Bob Jane 1972 Bathurst | Bathurst 1000

Los dos grandes protagonistas de esta cita de 1972 seguirían siéndolo durante bastante tiempo en el futuro. Tras esa mítica primera victoria del LJ, Holden Torana volvió a ganar bajo distintas configuraciones en cuatro ocasiones más; 1975 y 1976 con el LH y 1978 y 1979 con el LX. Aunque el modelo acabó desapareciendo del mercado y de las carreras, Holden siguió siendo la gran protagonista de las carreras australianas con hasta siete victorias consecutivas en Bathurst. También han logrado las últimas cuatro victorias de los 1000 km, además de ganar ocho de las últimas diez ediciones. Casi nada. Por su parte, Peter Brock estuvo en los 1000 km de Bathurst sin ninguna interrupción hasta 1997, casi siempre con Holden, antes de volver en dos ocasiones más en 2002 y 2004.

Tras esa primera victoria en 1972, Brock volvió a ganar en 1975... antes de encadenar una ristra de éxitos sin igual. Entre 1978 y 1987, el australiano ganó en siete ocasiones. Siete victorias en un espacio de diez años que se añadían a sus ya existentes dos triunfos para un total de nueve. Como si se hubiera vaciado y hubiera dado todo lo que tenía a la Montaña, Brock jamás volvió a terminar en el podio a pesar de competir allí más de una década más. Desafortunadamente, en 2006 sufrió un accidente en el rally Targa West de 2006 al volante de un Daytona Sportscar (una réplica australiana del Shelby Daytona Coupé) de cuyas héridas no pudo recuperarse. Falleció a los 61 años pero dejó atrás un legado deportivo espectacular, siendo el auténtico 'Rey de la Montaña'. Todo empezó con un Torana en 1972...

Bathurst 1972 Numero 51 | Bathurst 1000