Antepenúltima cita del Mundial de Rallies y un paso de gigante para Ott Tänak y Martin Järveoja en la persecución de su primer Campeonato del Mundo absoluto. Los estonios, que pelearon hace años por lograr el título del SWRC frente al actual piloto probador de Toyota GAZOO Racing, Juho Hänninen, se anotaban en Gales su sexta victoria de la temporada, dejando la sensación de que de no ser por los problemas de fiabilidad que experimentó su Toyota Yaris WRC en rallies como Cerdeña o Turquía, el desenlace habría quedado resuelto cuando tan solo restan España y Australia en el calendario de 2019.

El dúo Tänak-Järveoja cerró la prueba británica sin dejar ningún tipo de dudas acerca de su superioridad. Después de haber superado algunos problemas con las luces el viernes y con la comunicación el sábado (perdieron el paragolpes y se colaba demasiado ruido dentro del habitáculo), la pareja de Toyota consiguió mantener el margen de 10 segundos sobre Thierry Neuville en las cuatro especiales disputadas en la etapa del domingo, sumando además de los 25 puntos de la victoria lo 5 extra por haber logrado el mejor tiempo en la Power Stage.

Thierry Neuville solo pudo ser segundo | Hyundai

El resultado de sus dos principales rivales por el Campeonato de Pilotos era de un segundo puesto para Neuville y un punto extra y la tercera plaza y los cuatro puntos en la Power Stage para Sébastien Ogier. Esto permite a Tänak afrontar el Rally de Cataluña dentro de unas semanas con la posibilidad de certificar el título si el piloto de Hyundai no es capaz de recortarle 12 puntos o más y si Sébastien Ogier cede otros dos puntos respecto al actual líder de la general.

Serían los pilotos británicos los que terminarían por completar el Top5, con Kris Meeke asegurando unos buenos puntos en el apartado de marcas para Toyota (se encuentra únicamente a ocho de Hyundai) y con Elfyn Evans completando su gran remontada hasta la quinta posición que ocupaba hasta ayer Andreas Mikkelsen. El galés de M-Sport sería finalmente el piloto con más scratch en la cita británica, empatando a siete con el que a la postre sería el ganador final.

Tras ellos, Pontus Tidemand y Craig Breen serían los últimos World Rally cars en la zona de puntos, completándose las diez primeras plazas con los ganadores de las dos categorías de WRC2. Entre los oficiales, Kalle Rovanperä retomaba la senda del triunfo para sentenciar matemáticamente el título de WRC2 Pro antes de dar el salto a la categoría absoluta, probablemente con Toyota, mientras que Petter Solberg se despedía del Mundial de Rallies siendo décimo de la general y con el triunfo entre los privados. Pierre-Louis Loubet, segundo, es el gran favorito a llevarse el campeonato.

Sébastien Ogier lo intentó hasta el final | Citroën