Era uno de los campeonatos que más pruebas había disputado hasta el momento, quizás el que más tarde había sentido la llegada de la pandemia a su estructura, pero finalmente no ha podido escapar al parón que vivirán las carreras durante las próximas semanas. El Mundial de Rallies disputaba hace poco más de una semana en México su tercera cita del calendario 2020 con un final anticipado debido a la necesidad de que los equipos y pilotos regresaran a sus países de procedencia antes de que se produjera el bloqueo total de fronteras.

En este punto, pocas son las opciones que quedaban de continuar el programa inicial, una vez ya confirmado el aplazamiento del Rally de Argentina, el cual se disputará en la segunda mitad del año, o sencillamente no se disputará. La cita sudamericana se sumaba de esta forma a Chile, la cual ya estaba oficialmente cancelada cuando la FIA presentaba el nuevo calendario para 2020 ya sin la presencia de la cita andina y después de las revueltas sociales que se estaban sucediendo en todo el país meses atrás.

Las citas europeas tampoco se iban a librar de ser pospuestas, especialmente porque tras la gira americana, el Mundial de Rallies tenía previsto regresar a Europa y comenzar disputando sus citas más al sur, Portugal e Italia-Cerdeña, programadas para los meses de mayo y junio. El acuerdo con las dos federaciones de estos respectivos países, el ACP y el ACI, no tardaría en llegar y el WRC tomaba la decisión de parar hasta ver cómo evoluciona la situación de la pandemia global y si finalmente se puede disputar el Rally Safari del 15 al 19 de julio.

El regreso del Safari es actualmente la primera cita prevista | Toyota

La confirmación llegaba además solo unos días más tarde de que se confirmara que uno de los empleados del promotor había dado positivo por COVID-19 en México y que había sido aislado desde entonces, en este caso sin especificar su puesto o datos personales, pero sí informando a la gente que podía haber trabajado junto a él.

El Rally Safari también se encuentra en al aire:

Curiosamente Kenia, país que iba a acoger el regreso de la prueba africana al Mundial de Rallies, también se encuentra en una situación compleja, aunque no por la incidencia del coronavirus en el país. El Cuerno de África se ha visto asolado durante los últimos meses por una de las peores plagas de langosta del desierto que se han vivido en el último siglo, lo que ha llevado a la zona a uno de sus momentos más complejos debido a la extrema voracidad de estos insectos, capaces de arrasar con una cosecha completa para más de 30.000 personas en un único día.

Aunque se espera que la llegada de la época de lluvias sirva para neutralizar problema, el cual podría ser mayor incluso en abril con la llegada de la época de cría, por ahora la versión oficial de los organizadores de la prueba, a través de la federación keniata de motorsport, es que habrá rally.