Fue uno de los primeros equipos que saltó a la palestra para apoyar a Lewis Hamilton y a todas las personas de raza negra y ahora Mercedes-AMG F1 ha querido llevar tan lejos ese respaldo contra el racismo como para renunciar a los que han sido sus colores históricos con el objetivo de mostrar públicamente su compromiso con el movimiento 'Black Lives Matter'. De esta forma, el W11, monoplaza que emplearán para la temporada 2020 del Mundial de Fórmula 1, dejará de lado el gris plata 'Silver Arrow' para adoptar el negro como base para la librea que estrenarán el próximo domingo con motivo de la primera carrera del año, el Gran Premio de Austria.

No será solo para una carrera. Este movimiento iniciado en la Fórmula 1 con el eslogan 'We Race As One', ha llevado a que Mercedes-AMG F1 haya descartado la decoración que en principio tenía previsto emplear para 2020 y utilizar una nueva con pintura negra sobre las que se encontrarán estampadas las estrellas plateadas y una roja, en recuerdo a Niki Lauda, fallecido en 2019. Los patrocinadores y socios como Petronas e INEOS seguirán reteniendo su lugar, compartido además con la llegada de eslóganes tan conocidos como el 'END RACISM'.

No será el único cambia que plantea Daimler, la cual ha reconocido que intentarán llevar a cabo en el futuro una estrategia profesional más inclusiva, ya que actualmente en la organización actualmente “sólo el tres por ciento de nuestra fuerza laboral se identifica como perteneciente a grupos étnicos minoritarios y solo el 12% de nuestros empleados son mujeres”. Precisamente el seis veces Campeón del Mundo de Fórmula 1, Lewis Hamilton, ha sido uno de los encargados en llevar adelante este movimiento desde el deporte y que se hace extensible a la propia compañía germana, participando activamente en redes sociales y en las recientes manifestaciones celebradas en Londres dentro del marco precisamente del 'Black Lives Matter'.

Se convierte por tanto en un hecho histórico, ya que las flechas plateadas siempre ha sido el apelativo que ha acompañado a los proyectos oficiales desde que la leyenda contará como los técnicos de Daimler AG tuvieron que rascar la pintura blanca que representaba a los coches alemanes, para conseguir que lograran el peso máximo estipulado por el reglamento. De aquella forma, los W25 salieron a la carrera de la Eifelrennen con el material de sus carrocerías a la vista, consiguiendo además el triunfo en su debut. La leyenda, alimentada por Alfred Neubauer, a buen seguro no fue tal y como ha sobrevivido al paso del tiempo, pero esto no impidió para que Mercedes haya vestido a cada uno de sus coches con esta imagen icónica.

Precisamente este color fue el elegido para su regreso a la Fórmula 1 a finales de la primera década del Siglo XXI, el mismo que les ha acompañado durante su era de dominio desde que se implementaron las unidades de potencia híbridas. La misma que les ha visto conseguir todos los títulos desde 2014. Apenas en 2019, con motivo del Gran Premio de Alemania, decidieron introducir el blanco como referencia precisamente a aquellos W25 con los que comenzó todo, sin embargo, esto no ha sido nada habitual, menos aún en el tradicionalismo de la cultura alemana.