“Ganar el Gran Premio de Macao de Fórmula 3 te abre las puertas de la Fórmula 1”. ¿Cuántas veces se ha oído esta frase? El GP de Macao se trata de uno de los eventos más desafiantes del mundo del automovilismo y cuenta con la doble mística que le llega por ser un evento con un límite muy claro en el tiempo en lo que a participaciones se refiere, además de tener unas implicaciones muy potentes cuando llega la victoria. Para un joven talento que busca llegar a lo más alto, el GP de Macao de Fórmula 3 es lo más. Es el equivalente ‘júnior’ de ganar el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1… excepto que muchos pilotos profesionales aseguran que es más fácil ganar en el Principado. Y sin embargo, lo de Macao trae consigo una peculiar mentira…

Primero, hay que entender el significado del Gran Premio de Macao. Para muchos pilotos, se trata no solo de una prueba concebida como pivotal en su carrera deportiva sino que es la competición más exhilarante de sus vidas. Por lo desafiante del trazado, por las elevadísimas velocidades en los pequeños Fórmula 3, por el significado histórico… pero además, no es como las 500 millas de Indianápolis o las 24 horas de Le Mans y desde luego, tampoco como la Fórmula 1. En todas estas competiciones se puede tomar parte en diez o quince ocasiones o incluso en más. En el Gran Premio de Macao de Fórmula 3, raro es el caso de un piloto que participa en él más de tres veces. Es la esencia del mismo; los jóvenes pilotos llegan y se van. Es un evento para ellos y no para veteranos.

Ayrton Senna GP Macao 1983 | GP Macao

Entonces, ganar en Macao es casi el equivalente a recibir una invitación para ir a la Fórmula 1. Esta es la mística que rodea a la cita asiática. Y sin embargo, históricamente hablando los ganadores de esta prueba no han llegado tan a menudo a la categoría reina. Mirando un poco los datos, vemos que hay 32 ganadores distintos, de entre los que ‘solo’ 11 llegaron a la Fórmula 1. Un tercio de los vencedores llega. Los demás, no. Aunque también es justo reconocer que la gran mayoría de estos dos tercios restantes han sido grandes pilotos en otras disciplinas. Es indudable que para vencer en Macao hay que estar hecho de una pasta especia... aunque también tener algo de fortuna, como en todas las grandes citas anuales.

Pero lo ‘peor’ del caso es que si hablamos de menos de una docena de ganadores del Gran Premio de Macao de Fórmula 3 que llegaron a la Fórmula 1, el número de pilotos que lograron encaramarse al podio es aún menor. Así, nadie se acuerda excesivamente Enrico Bertaggia, quien jamás se clasificó para una carrera de Fórmula 1. Tampoco tuvieron grandes éxitos Martin Donnelly, David Brabham, Ralph Firman o Lucas di Grassi. Más allá de ellos, solo los otros seis consiguieron estar en el podio aunque en algunos casos fueron carreras aisladas. A fin de cuentas, Maurício Gugelmin y Takuma Sato solo terminaron una carrera de la categoría reina entre los tres primeros en una ocasión cada uno. Los cuatro restantes sí tuvieron algo más de fortuna, llegando incluso a vencer carreras. Ralf Schumacher y David Coulthard serían pilotos de renombre en equipos potentes.

Aunque es innegable que las dos grandes estrellas del Gran Premio de Macao son Ayrton Senna y Michael Schumacher. Sus victorias llegaron separadas por tan solo siete años en una época dorada de la que salieron la gran mayoría de vencedores de Macao que acabarían en la Fórmula 1. Puede que fueran el brasileño y el alemán, quienes solidificaran la leyenda de Macao. Dos de los pilotos más legendarios de todos los tiempos ganaron allí, entrando en la categoría reina al año de lograr su triunfo macaense. No todos tuvieron la misma suerte… y por otra parte otros que se doctoraron en la Fórmula 1 como Sebastian Vettel o Lewis Hamilton no lograron ganar el GP de Macao. Y luego está el caso de Fernando Alonso, que ni siquiera llegó a participar en esta prueba que sí ganó Dani Juncadella en 2011.

Michael Schumacher GP Macao 1990 | GP Macao

En años recientes, el Gran Premio de Macao ha cambiado. Hasta 2009, nadie había logrado ganar la carrera de Fórmula 3 en más de una ocasión... y desde que Edoardo Mortara lo consiguió en 2010, otros tres pilotos más lo han conseguido. António Félix da Costa ganó en 2012 y en 2016, Felix Rosenqvist hizo lo propio en 2014 y 2015 y Dan Ticktum se llevó las últimas dos ediciones en 2017 y 2018. Ninguno de ellos ha disputado un Gran Premio de Fórmula 1. De hecho, yendo más allá nos encontramos con que el último ganador de un Gran Premio de Macao que logró alcanzar el destino final marcado fue Lucas di Grassi. El brasileño logró su victoria en Macao en 2005 y acabó siendo piloto de Virgin Racing en 2010 aunque la asociación solo duró una temporada.

Es indudable que el Gran Premio de Macao supone un desafío espectacular tanto a nivel técnico como de pilotaje y hasta psicológico puesto que algunos pilotos experimentan por primera vez lo que es competir en un circuito urbano en el Circuito da Guia. Es una muy buena manera de ver qué piloto se adapta rápidamente a la situación y es capaz de aguantar la presión. Sin embargo, no es menos cierto que la carrera tiene una dinámica peculiar. Con muchas banderas rojas en las sesiones clasificatorias, a veces marcar un buen registro depende tanto del talento como de la suerte. Y la carrera de clasificación trae sorpresas que tienen un efecto directo en la carrera final. Con todo, ganar tiene a veces un componente de suerte mientras los más veloces sufren ocasionalmente mala fortuna. La conclusión es simple; no hay una fórmula matemática pero eso significa también que ganar en Macao no implica automáticamente una entrada en la Fórmula 1…