Promete ser muy difícil para los responsables de la Fórmula 1 el poder llevar adelante esta temporada 2020, campaña que en principio iba a ser la transición hacia un nuevo reglamento técnico que finalmente no llegará hasta 2022. Con este acuerdo por parte de los equipos, FIA y propietarios de los derechos comerciales, el Gran Circo sigue esperando pacientemente cuándo podrá estrenarse este año y si finalmente habrá competición.

El propio reglamento deportivo de la Fórmula 1 apuntaba que como máximo habrá un calendario con 22 Grandes Premios, aunque empieza amenazar la cifra mínima de pruebas para que haya clasificación final, ocho. Después de que el Gran Premio de China se aplazara y que el de Australia se cancelara cuando apenas faltaban unos minutos para empezar los primeros entrenamientos libres en Melbourne, nos encontramos con todo un reguero de confirmaciones que han ido llevando la fecha más allá de mediados de junio.

El Gran Premio de Bahréin no pudo disputarse ni a puerta cerrada, Vietnam se pospuso, al igual que los Países Bajos y España, mientras que Mónaco, sin capacidad de reacción se veía obligado a seguir el mismo camino. Tras todos ellos, la fecha del 7 de junio empezaba a dejarse ver en el calendario como una opción sólida para regresar, sin embargo, la cita urbana con Bakú también se ha caído después de que los promotores de la carrera hayan decidido pedir el aplazamiento del Gran Premio de Azerbaiyán.

Ahora, es el Gran Premio de Canadá el que ocupa el lugar de primera cita del calendario, aunque Norteamérica también se encuentra sufriendo en menor medida por el momento el azote del coronavirus. Con las restricciones de viaje ya obligando a cancelar otros eventos internacionales que tenían previsto competir al otro lado del Océano Atlántico como la prueba del WEC en Sebring o el Rally de Argentina del WRC, a estas alturas parece complicado que la Fórmula 1 vaya a echar a andar a mediados de junio en la isla artificial de Notre-Dame, en Montreal.

Con dos citas ya canceladas, el calendario se asoma a bajar de la veintena de carreras, aunque desde la FIA y la FOM se tomaron ciertas medidas para tener la opción de disputar el mayor número de Grandes Premios posibles durante el tradicional parón veraniego de los meses de julio y agosto.