El Dakar es un reto tremendamente duro para los participantes. Tanto, que son muchos los pilotos que tristemente no han vuelto de la carrera para contarlo. El último en unirse a esta lista fue Paulo Gonçalves, que perdió la vida tras sufrir un accidente durante la séptima etapa de la prueba. Con su pérdida, se rompe un periodo de cinco años sin participantes implicados en accidentes mortales. Pero no solo han fallecido pilotos, sino que también miembros de equipos de asistencia e incluso espectadores se encuentran entre las víctimas de esta prueba.

La competición, fundada para la edición de 1979, tradicionalmente se disputaba entre París y la capital de Senegal, Dakar, que da nombre a la cita. Desde entonces, ha dado lugar a innumerables leyendas, como la del doble subcampeón del mundo de Fórmula 1, Jacky Ickx, que se impuso en la prueba en 1983 o el incombustible Stéphane Peterhansel, ganador de la carrera en 13 ocasiones entre coches y motos. Entre los españoles, destacan Marc Coma, con cinco entorchados en moto, así como los dos campeonatos de Carlos Sainz y de Nani Roma.

Paulo Gonçalves | Hero Motorsports

Una larga lista de pérdidas

Ya desde el primer momento, el Dakar mostró su peligrosidad. Durante la primera edición ya hubo una muerte, la de Patrick Dodin. Desde entonces, la prueba se ha disputado en 42 ediciones. Más de la mitad de ellas se han saldado con la pérdida de algún participante. Especialmente trágico fue el año 1988, cuando tres participantes perdieron la vida: los copilotos Kees Van Loevezijn y Patrick Cansado, así como el motorista Jean-Claude Huger. En esa misma edición, también dos niños y una mujer murieron atropellados por vehículos en carrera.

También el Dakar de 1986 fue muy duro, ya que no solo fallecieron otros dos motoristas. A estos se unirían también el propio creador de la prueba, Thierry Sabine, junto con otras cuatro personas al estrellarse el helicóptero en el que viajaban, así como Jean Michel Baron, que permaneció hasta su muerte en 2010 en estado vegetativo por una caída en aquella edición.

Los accidentes no son la única causa de muerte

Pero los accidentes no han sido la única causa de muerte en esta prueba. En 2005, Fabrizio Meoni, doble ganador de la prueba en motos, sufrió un paro cardíaco en plena carrera que le costó la vida, al igual que Éric Abijoux en 2007. La última víctima mortal antes de Gonçalves, Michael Hernik en 2015, tampoco perdió la vida por un accidente, sino deshidratado. También hubo fallecidos por causas más impactantes, como un choque con una mina, tal y como le ocurrió en 1996 a Laurent Gueguen, participante en la categoría de camiones. Por su parte, en 1991, Charles Cabannes terminó su vida abatido a tiros en Mali. Los conflictos en tierras africanas fueron precisamente una de las causas por las que el rally debió marcharse a Sudamérica.

En total, en estos cuarenta años, una treintena de participantes empezaron un Dakar y no pudieron contarlo, a los que se unen un buen número de personas no implicadas directamente en la carrera fallecidas por otras causas como atropellos. Quien acude al Dakar, sabe que tiene un riesgo al circular a grandes velocidades en terreno abierto. Por muchas medidas de seguridad que se tomen, todo el que participa es consciente de que la seguridad total nunca existe.