Los coches para la temporada 2020 de Fórmula 1 aún no han salido a rodar y ya se está hablando sobre 2021. La categoría reina del automovilismo vivirá un cambio profundo de normativas técnicas y económicas, permitiendo en teoría que los equipos con menos recursos puedan apuntar a pelear por ganar. El caso de McLaren no es exactamente el de una estructura sin dinero pero es un hecho que gasta menos que los tres grandes pilares de la Fórmula 1 de los últimos años.

En temporadas recientes, la distancia entre los tres equipos principales y el grupo medio se ha agrandado. De esta forma Mercedes comparte grupo con Ferrari y Red Bull mientras McLaren estuvo en 2019 como el mejor equipo de la llamada ‘Fórmula 1.5’. Sobre el papel, la imposición de un límite presupuestario debería igualar las cosas y aunque los grandes equipos sigan por delante, la desventaja debería ser suficientemente menor como para que un piloto pueda marcar la diferencia.

Así ve las cosas Andreas Seidl, director de equipo de McLaren que se unió al equipo el año pasado proveniente de Porsche, liderando la revolución en Woking. El alemán cree que con las nuevas normativas pueden estar cerca de los tres equipos dominantes gracias a una Fórmula 1 "más equilibrada", tal y como expresaba en declaraciones al diario alemán Tz. Pero evidentemente, antes de llegar a 2021 hay que pasar por un 2020 que no debería ofrecer una gran cantidad de cambios… aunque en Mercedes afirmen que ven a McLaren como una amenaza.

Siempre según Seidl, en 2020 no debería ser factible ver a McLaren a la altura de Mercedes, Ferrari y Red Bull. El principal motivo es el presupuesto pero el antiguo director de competición de Porsche reconoce que sus rivales también han hecho mejor trabajo y que merecen estar donde están. Entre ellos deberá estar la pelea por el título pero también todas las victorias, al igual que los últimos tres años. Para Carlos Sainz y Lando Norris, el objetivo será volver a darle a su equipo un podio.

Durante este 2020 comenzará ya el trabajo para preparar los monoplazas de un 2021 que serán radicalmente distintos con una aerodinámica más simple y con un límite presupuestario de 175 millones de dólares –aplicado a los equipos pero no a los motores– que se buscará igualar el rendimiento de las diez escuadras participantes en el Campeonato del Mundo. Los detalles sobre la nueva normativa irán llegando con el paso de los meses de cara a una esperada revolución el año que viene.