Habrá estado de alarma durante 6 meses, hasta el 9 de mayo de 2021. Lo que Moncloa quería. Sánchez gana. Será revisado en marzo, previa petición de las comunidades autónomas, pero solo se levantará con acuerdo favorable del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, órgano con mayoría socialista. Sánchez vuelve a ganar.

Durante este medio año, si no hay que decretar un confinamiento domiciliario, no habrá más votaciones en el Congreso. El calvario del Gobierno para sacar adelante las prórrogas parece haber llegado a su fin. Sánchez gana.

Finalmente comparecerá una vez cada dos meses en el pleno del Congreso para dar cuenta de cómo va la situación epidemiológica durante el próximo medio año. Se ha librado de acudir cada 15 días como ocurrió durante la primavera, o cada mes como pedían algunos grupos parlamentarios. Un pacto con ERC le ha permitido a Sánchez escoger la opción menos mala. Sánchez gana otra vez gracias a una negociación parlamentaria de libro: pido mucho, por encima de lo deseable y así cuando parece que cedo, en realidad pierdo poco. La misma estrategia que seguiríamos usted y yo al vender un coche: hinchar un poco el precio para poder decir sí a una oferta del comprador y acabar vendiéndolo por el dinero que queríamos.

Esta semana han pasado otras cosas además del Estado de alarma. Y todas buenas para el Gobierno de coalición.

El Pacto de Toledo ha concluido sus trabajos y ha aprobado casi por unanimidad, solo Vox ha votado en contra y Bildu se ha abstenido, las recomendaciones para salvar el sistema de pensiones. Ahora habrá que convertir esos consejos en leyes, pero los trabajos llevaban 4 años encallados y terminarlos ha sido un triunfo. Sánchez gana.

Además, los Presupuestos Generales del Estado para 2021 han empezado ya su trámite parlamentario. Van con retraso, tendrían que haberse presentado hace un mes, pero el Gobierno podrá pisar el acelerador. Otro pacto parlamentario le ha permitido modificar el calendario que fija la tramitación en tres meses. Los tiempos se acortarán y habrá presupuestos la semana de Reyes. La prórroga de los presupuestos de Montoro será de apenas unos días. Sánchez gana.

Y hay otra victoria que quizá también estén celebrando en Moncloa. La prórroga del Estado de alarma durante 6 meses se debatió ayer sin que Sánchez pronunciara una sola palabra en sede parlamentaria. Moncloa dijo que no podía participar en el debate porque el presidente tenía que preparar el consejo europeo extraordinario sobre el COVID-19 que se celebró por la tarde. En su lugar, anunciaron, acudiría Illa. Las críticas por su ausencia en un asunto tan relevante cayeron en cascada entre todos los grupos parlamentarios. Sánchez optó por ceder a su manera. Acudió al pleno, se sentó en su escaño, escuchó a Illa durante 45 minutos y se fue. Quizá él crea que ha vuelto a ganar. Pero esta vez no está tan claro.