Esta semana he pasado consulta, he ido al supermercado, he ido a un centro comercial con mis hijos y he cogido un par de aviones. En todos los sitios, menos curiosamente en mi propia consulta con mis pacientes, he visto al enemigo número uno acechando en cada esquina.

El mayor enemigo del mundo globalizado en el que vivimos no es ni el Coronavirus, ni el ébola, ni el terrorismo, ni el calentamiento del Planeta, es el pánico.

Y ya no digo miedo, porque entiendo que ante una situación desconocida podamos tener miedo; digo pánico, histeria y caos.

He intentado hacer pedido de mascarillas para mi Centro Médico donde trabajamos casi 30 profesionales y me han informado que están desabastecidos, que nos irán trayendo poco a poco. Leo las noticias y asombrada veo que profesionales sanitarios roban mascarillas de los hospitales, que la gente se ha lanzado a las farmacias a por cajas y cajas de mascarillas, a por antibióticos, vacunas y a por docenas de botellas de gel hidroalcohólico.

Os recuerdo que hay enfermos que necesitan esas mascarillas más que tú y que yo, es más, les puede ir la vida en ello. Enfermos de cáncer, enfermos crónicos, inmunodeprimidos, niños incluso… Pues resulta que ahora no las pueden comprar porque no hay.

Os recuerdo que los profesionales sanitarios necesitan las mascarillas para operar, por ejemplo. Y que el verdadero peligro de toda esta situación es que perdamos el control.

Hagamos un uso responsable de los recursos, por favor.

Desde mi humilde opinión ¿Cuáles son los puntos clave?

1. El Coronavirus Covid19 se comporta similar a una gripe. La mayoría de los casos presentan síntomas leves que no necesitan asistencia hospitalaria.

2. Se transmite a través de las gotitas de saliva que emitimos al estornudar, toser o sonarnos la nariz a una distancia de un metro. No viaja por el aire, pero puede permanecer durante horas en las superficies sobre las que tosemos o estornudamos o tocamos con las manos sucias. De ahí que sea tan importante el lavado de manos frecuente, toser sobre nuestro codo y no llevarnos las manos continuamente a la cara.

3. La mortalidad en la zona de Wuhan (China) es del 2-4% y fuera de China hasta la fecha es del 0,7%. En China está remitiendo, buena señal.

4. Las personas que fallecen, hasta el momento, son en la inmensa mayoría de los casos personas mayores con patologías previas de base: enfermos crónicos respiratorios, cardiópatas, etc.

5. De momento no hay casos graves en niños.

6. La gripe en el mundo mata CADA año a 650.000 personas.

7. Sólo en España, el año pasado tuvimos un total de 525.300 casos de gripe de los cuales 490.000 fueron leves, pero hubo más de 6.300 muertes, lo que sitúa la tasa de mortalidad en un 1.2%, como veis superior a la tasa de mortalidad del coronavirus fuera de Wuhan.

8. ¿Os imagináis retransmitir a tiempo real cada nuevo infectado por gripe hasta los 525.300 que tuvimos el año pasado o hasta los 6.300 fallecidos?

9. Vamos a tener más casos en España. Bastantes más. Esto es así.

10. Calma por favor. No compartáis información que no sea oficial. Hagamos caso a las autoridades sanitarias y sigamos estrictamente sus indicaciones. Dirijo un centro médico y sé la responsabilidad que supone tanto el manejo de la información como los procedimientos. En España todos los centros sanitarios y hospitales estamos al tanto, estamos pendientes, estamos preparados y sabemos qué hay que hacer. Ahora solo queda esperar y tranquilizarnos.

¿Qué debes hacer si tienes síntomas respiratorios y has estado en una zona de riesgo o en contacto con un afectado?

1. Ponerte una mascarilla para proteger a los demás. Este es el objetivo de las mascarillas: proteger a los demás, contener la propagación.

2. Quedarte en casa como nos quedamos cuando tenemos gripe.

3. Avisar a los servicios sanitarios llamando al teléfono que cada comunidad autónoma ha habilitado o al 112 para informar de la situación y recibir instrucciones.

4. Toser o estornudar sobre el codo, nunca en la mano. Usar pañuelos desechables de un solo uso y tirarlos a la basura cerrando la bolsa. Lavarnos las manos con agua y jabón al menos durante 20 segundos. Y evitar tocarnos la cara para que el virus no vuelva de nuevo a nuestras manos y de ahí a los objetos o personas que toquemos.

Todo en la vida es puro aprendizaje, más aún cuando las cosas vienen difíciles. No me cabe la menor duda que esta epidemia nos traerá valiosas enseñanzas para el futuro.

Quizá de una vez por todas la población se conciencie de que el lavado de manos es la medida preventiva más eficaz para evitar infecciones y que si tienes factores de riesgo quizá ya es hora de que te vacunes de la gripe.

A ver si conseguimos subir las tasas de vacunación al menos entre los mayores, quienes el año pasado solamente se vacunaron el 52% de ellos.

Sería todo un éxito lograr descender esas 6.300 defunciones por gripe anuales por un virus que sí conocemos y que cada año llama a nuestra puerta.

Gracias y seguiremos informando.