El neumólogo Carlos Egea, coordinador del Año Separ de los TRS, advierte de que un sueño de mala calidad no solo provoca cansancio, irritabilidad y falta de concentración, sino que también empeora enfermedades respiratorias asociadas al sueño. Además, incrementa el riesgo de desarrollar problemas metabólicos como la obesidad o la diabetes y se relaciona con un mayor número de accidentes domésticos y de tráfico. "Dormir no es un lujo, es una necesidad biológica esencial para la salud", subraya el especialista antes de brindarnos el primer consejo.
Gestionar el estrés para proteger el descanso
La primera recomendación de los neumólogos se centra en la gestión del estrés, especialmente frecuente al final del año. La acumulación de compromisos sociales, familiares y laborales puede generar un estado de hiperactivación que dificulta conciliar el sueño. Los expertos aconsejan evitar la sobrecarga de planes y reservar tiempo diario para actividades relajantes como la lectura, la respiración consciente, la meditación o ejercicios suaves que ayuden a desconectar antes de dormir.
Moderación en las comidas, especialmente por la noche
La alimentación juega un papel clave en la calidad del sueño. La neumóloga Alejandra Roncero, directora del Programa de Investigación en Sueño de Separ, recomienda evitar las cenas excesivamente abundantes, tardías y ricas en grasas o azúcares, habituales en estas fechas. Los especialistas aconsejan dejar pasar entre dos y tres horas entre la cena y el momento de acostarse, facilitando así una digestión adecuada y reduciendo el riesgo de despertares nocturnos, reflujo o sensación de malestar.
Reducir el consumo de alcohol
Aunque el alcohol puede inducir una sensación inicial de somnolencia, los neumólogos insisten en que altera la estructura del sueño, fragmenta el descanso y aumenta los despertares nocturnos. Además, favorece el ronquido y agrava la apnea del sueño. Por ello, Separ recomienda limitar su consumo, especialmente en las horas previas a acostarse, para preservar un sueño más profundo y reparador. Por no hablar de los peligrosos daños cerebrales que puede causar un uso irresponsable del alcohol en fechas tan memorables como las cenas de noche vieja o noche buena.
Optimizar el tiempo de las siestas
Durante las vacaciones, es habitual intentar compensar la falta de sueño nocturno durmiendo más durante el día. Sin embargo, los especialistas desaconsejan esta práctica. Las siestas deben ser breves, de no más de 20 o 30 minutos, y se recomienda evitar dormir en exceso al día siguiente, ya que puede desregular aún más el ritmo circadiano y dificultar el descanso nocturno posterior. Por ello los especialistas hacen énfasis en optimizar el tiempo de la siestas, apartar el teléfono móvil, permanecer en sitios con poca luz y abstenerse de ruidos; solo de esta manera será posible mantener siestas de no más de media hora que garanticen un descanso pleno y reparador.
Ayudar al cuerpo a tener una buena recuperación
Entre los hábitos tradicionales que pueden ayudar a mejorar el descanso tras una noche de celebración, los neumólogos mencionan la aplicación de calor local, el consumo de infusiones relajantes y la realización de estiramientos suaves, que favorecen la relajación muscular y la recuperación física. Estas prácticas pueden ser útiles como apoyo, siempre que se acompañen de una correcta higiene del sueño. El reposo y el cuidado de la salud el día después de una noche de fiesta es esencial para mantener un resto de la semana saludable y cómodo, evitando dolores de cabeza, garganta o interrupciones en el sueño. Este quinto consejo va de la mano con el sexto y último de la lista, ambos centrados en la recuperación saludable después de una noche de celebración.
Un día de descanso antes de volver a la rutina
El último consejo se centra en el reposo; Separ recomienda dedicar un día de transición antes de retomar la rutina laboral. Este "reset" incluye recuperar horarios habituales, optar por cenas ligeras, evitar el uso de pantallas durante la última hora antes de acostarse y preparar el cuerpo y la mente para volver a los ritmos normales.
Al terminar de facilitarnos esta interesante lista sobre cómo mantener una buena salud en estas fechas tan destacadas en nuestro calendario, los neumólogos hacen énfasis en la importancia de un grupo en especial, los niños. Los especialistas recalcan la importancia de vigilar y ayudar a los más pequeños de la familia en estas fechas que alteran su ciclo del sueño y su flora intestinal, recalcan la importancia de proteger el descanso infantil, mantener rutinas estables, crear ambientes tranquilos y evitar la sobreestimulación, especialmente mediante pantallas antes de dormir.