Resulta que ni ilusión, ni motivación, ni entusiasmo. Los médicos jóvenes de España están agotados, quemados, por causas como "la sobrecarga laboral, las guardias de 24 horas sin libranza efectiva, la precariedad contractual y la desigualdad de género", según el estudio citado, que se llama Ikerburn: de la vocación al agotamiento". Fue presentado en el Senado hace poco menos de un mes.
Para la OMC, la lectura es clara: si las personas más jóvenes de la profesión médica sufren sobrecarga de trabajo, precariedad y desigualdad, se resienten "la salud y bienestar de los profesionales, la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario".
"Burnout" en más del 50 % de los encuestados
"La situación exige respuestas urgentes que vayan más allá de intervenciones aisladas y apunten hacia reformas organizativas, culturales y legislativas que aseguren condiciones de formación y trabajo saludables, equitativas y seguras", concluye el estudio, que añade acto seguido: "El abordaje del "burnout" debe considerarse una prioridad de política sanitaria y una inversión estratégica en capital humano, es muy importante para asegurar la calidad y la continuidad de la atención médica en España".
El cuidado de los que cuidan a la población sale cuestionado de este informe compuesto por datos rotundos, procedentes de las respuestas dadas por más de 1.400 médicas y médicos con una media de edad ligeramente superior a los 31 años, casi todos cursando primera especialidad (98 %) en la esfera pública.
El perfil de la muestra, de hecho, sería más o menos el siguiente: mujer de poco más de treinta años, en primeros dos años de residencia y en primera especialidad relacionada con la asistencia en hospitales públicos. Además, hace guardias de 24 horas tras las que es difícil librar.
La radiografía que lleva a cabo el estudio muestra los siguientes datos: más del 79 % dice que siente "agotamiento emocional" , casi un 84 % habla de "despersonalización y un poco más del 63 % indica que tiene "baja realización personal".
Agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal son, precisamente, los tres síntomas de "burnout" convenidos a escala internacional. Cuando los autores del estudio combinan los tres vectores para dibujar un retrato más completo, los porcentajes aumentan. Casi un 94 % de los médicos encuestados tendría al menos uno de los síntomas, un 81 % presentaría dos y un 51 % reuniría los tres, el llamado "burnout" completo.
Consecuencias en el descanso y en la vida sexual
Los y las profesionales entrevistados para el estudio concretan más datos: "Dos de cada tres médicos "sufren de insomnio o alteraciones del descanso", tres de cada cuatro "perciben un deterioro en sus vínculos familiares, de pareja o sociales", un 85 % admite que tiene una "disminución de la lívido", un 38 % recurre a ansiolíticos, alcohol u otras sustancias como estrategia de afrontamiento y uno de cada cuatro ha tenido incapacidad temporal por agotamiento o causas vinculadas con el "burnout".
No afectan por igual el desgaste y el estrés en la profesión médica cuando los que la ejercen son los más jóvenes. Como señala el estudio, las mujeres presentan más riesgos que los hombres (un 24 % más) y quienes cruzan sus primeros años de residencia están más expuestos al "burnout", lo que lleva a otra conclusión: la juventud es un factor de vulnerabilidad por la falta de experiencia.
Son factores de riesgo, asimismo, la concatenación de guardias, porque acumular 5 al mes sin descansar adecuadamente después es causa de altos niveles de ‘burnout’, y la especialidad del encuestado/a, pues las quirúrgicas y las de atención hospitalaria urgente conllevan elevados niveles de exigencia.
Riesgo de "fuga de talentos"
Para la OMC, las consecuencias son graves. Se trata de un "problema estructural" del sistema que impacta en la seguridad del paciente por cuanto arrastra una mayor probabilidad de errores clínicos o de calidad asistencial, y merma los recursos, sobre todo por el incremento de bajas laborales, rotaciones o, sencillamente, abandonos. El "riesgo de fuga de talentos" no se puede evitar, apunta el estudio.
La organización de los médicos traza vías de solución, desde el cumplimiento de la normativa laboral a la disminución de cargas administrativas pasando por los refuerzos de planes de conciliación, de apoyo psicológico (como el PAIME, el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo, poco conocido por los profesionales, como desgrana el estudio) y de formación.
Planteado como vía de solución, el proyecto de nuevo Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad, pero su contenido no convence a los sindicatos médicos. En protesta, han convocado jornadas de huelga, la primera fue el martes 9 de diciembre. Reclaman un estatuto propio, independiente del personal sanitario y no sanitario que integra el Sistema Nacional de Salud, y una regulación diferente de aspectos como las guardias o ratios de pacientes.