La población de cero a 19 años constituye el 19,4% de la población total española y los de 5 a 11 años representan el 7%. La vacuna de la Covid-19 'Comirnaty' 10 microgramos/dosis ha demostrado que es muy segura. Estados Unidos e Israel ya han puesto más de 5 millones de dosis a esta población infantil sin que se haya detectado ninguna señal de alarma.

Aunque se puede pensar que es una vacuna nueva porque hace un año que fue comercializada, ha seguido todos los controles establecidos para el resto de vacunas: estrictos y rigurosos para garantizar su seguridad.

La evidencia científica señala que es una vacuna segura y, como ocurre con otros fármacos, se han descrito algunos efectos secundarios, pero son más raros y menos frecuentes que cuando los niños pasan la enfermedad de forma natural.

La mayoría de los efectos son leves y de corta duración, y no todos los vacunados lo sufren. Los más frecuentes son dolor en el punto de inyección, rojez en el brazo, cansancio. A veces se produce cefalea y cierto malestar, pero generalmente estos efectos desaparecen a las 24-48 horas después de haber sido vacunados.

En adolescentes y adultos jóvenes se han descrito algunos casos de miocarditis o pericarditis que preocuparon al principio, pero todos los pacientes que lo han sufrido se han recuperado. Por lo que la vacuna sigue siendo más segura que pasar la enfermedad.

Sin embargo, la mayoría de los padres ven que si han tenido hijos enfermos de Covid, estos han pasado la enfermedad con un cuadro clínico leve que no ha requerido ingreso hospitalario.

A pesar de todo ello, hay que tener en cuenta otro aspecto importante que tienen las vacunas, que es conseguir que toda la población que esté expuesta al virus quede inmunizada, de forma que se pueda controlar la transmisión de unos a otros. Este será el único mecanismo que puede garantizar tener bajo control esta pandemia.

El beneficio comunitario es el que obliga por responsabilidad y solidaridad porque los niños conviven con adultos que hay que proteger.

En la actualidad no se recomienda la vacunación en menores de cinco años por no existir información o estudios científicos suficientes. Tampoco se aconseja en aquellos que tuvieran antecedentes de hipersinsibilidad en algunos componentes de la vacuna.

Aunque los niños tienen formas de enfermedad de Covid-19 más leves, es cierto que se ha descrito en la población pediátrica un cuadro de inflamación multisistémica, que recuerda mucho a un cuadro de sepsis o de infección muy grave y es resultado de una inflamación secundaria a esta infección por SARS-CoV-2.

La vacuna puede generar dudas, pero en este momento de la pandemia los expertos consideran que todos debemos colaborar para conseguir la inmunidad de la población tan necesaria para volver a la normalidad.