Un estudio realizado por la Universidad de Georgia (Estados Unidos), afirma que el nivel de anticuerpos en las personas que recibieron a pauta completa de la vacuna contra la Covid-19 a principios de primavera puede estar disminuyendo.

Sin embargo, su capacidad para proteger contra la infección se mantiene estable. Además, la investigación, publicada en la revista Frontiers in Inmunology, ha comprobado que la vacunación genera una respuesta inmunitaria más fuerte que las personas que contrajeron el virus de forma natural.

Los pacientes vacunados no solo mostraron niveles más altos de anticuerpos neutralizantes, que vigilan los virus y alertan al sistema inmunitario cuando se ha producido una infección, sino que también fueron más eficaces a la hora de unirse al virus para impedir que infectase las células del organismo.

El estudio también confirmó que, para la mayoría de individuos contagiados por Covid-19, una sola dosis de Moderna o Pfizer era suficiente para volverlas completamente inmunes al coronavirus. Sin embargo, hay quienes pueden necesitar las dos dosis, pero no hay manera de saberlo.

Por su parte, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han recomendado la administración de una dosis de refuerzo a la población mayor, a quienes padecen enfermedades subyacentes y a los que trabajan o viven en entornos de riesgo, en caso de haberse vacunado con Pfizer o Moderna hace seis meses o más.

Con todo ello, las personas que no forman parte de estos grupos y se vacunaron en primavera no deben preocuparse, puesto que la conclusión principal de este estudio asegura que, a pesar de que los anticuerpos disminuyan, su calidad sigue protegiendo contra la enfermedad grave y la hospitalización.