Un equipo de investigadores de varias instituciones de Madrid y de Zaragoza, entre ellos expertos en tecnologías de voz e inteligencia artificial del Centro de Procesamiento de Información y Telecomunicaciones (IPTC) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), ha demostrado que un sistema automático de apoyo a la decisión puede reconocer pacientes que sufren párkinson mediante el análisis las grabaciones de sus risas.

Por ahora, el párkinson es una enfermedad neurodegenerativa que no tiene cura, pero detectarla en una etapa temprana permite mejorar la calidad de vida de las personas que la sufren.

Los esfuerzos de multitud de investigaciones de los últimos años se han focalizado en desarrollar métodos que faciliten la detección de la enfermedad antes de que se manifiesten síntomas clínicos que aparecen en las fases avanzadas.

Recientemente, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en EEUU) presentó un sistema capaz de discernir la presencia y la severidad de la enfermedad a través de la respiración del paciente durante el sueño, pero esta técnica requiere la instalación de equipos y un cierto despliegue tecnológico en la casa del paciente para realizar la exploración con éxito.

Ahora, el equipo de investigadores españoles, ha publicado un estudio en el International Journal of Environmental Research and Public Health según el cual un sistema automático de apoyo a la decisión ha reconocido, entre otros sujetos sanos y con alto porcentaje de éxito, pacientes que sufrían la enfermedad a través del análisis de sus risas.

El sistema alcanza un 83% de tasa de acierto

Este nuevo estudio, ha demostrado que el sistema de apoyo a la decisión alcanza una tasa de acierto del 83% en la clasificación de risas de personas sanas y enfermas, empleando una base de datos de 20.000 muestras generadas automáticamente a partir de un grupo de 120 risas de sujetos sanos y de pacientes de párkinson.

Las risas han sido grabadas en un estudio mientras las personas visionaban vídeos de humor de forma aleatoria, incluyendo chistes y monólogos divertidos.

Las sesiones tenían una duración de media hora aproximadamente. Las risas grabadas durante esa sesión fueron segmentadas manualmente para generar los datos con los que entrenar el sistema desarrollado.

Grabar y analizar la risa de una persona es una tarea sencilla, no necesita un equipamiento especial, ni un gran despliegue tecnológico.

En un futuro próximo se espera poder realizar el análisis de la risa a través de una aplicación instalada en el teléfono móvil, que será capaz de grabar, analizar y producir un resultado fiable en pocos minutos.

Este tipo de sistemas automáticos para la detección precoz de la enfermedad de Parkinson ayudarán a mejorar la eficiencia de los tratamientos terapéuticos disponibles y futuros, lo que, a su vez, mejorará las condiciones de vida de las personas afectadas, disminuirá y racionalizará el empleo de los recursos en los sistemas de salud públicos y privados, según los investigadores.