Las mayores diferencias se observan en África subsahariana, el sur de Asia y el norte de África y Oriente Medio.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron la escasez en cuatro categorías: médicos, enfermeras y parteras, personal odontológico y persona farmacéutico. En 2019, se estimó que más de 130 países sufrían una escasez de médicas y más de 150 necesitaban enfermeras y parteras.

Al comparar los niveles actuales de trabajadores sanitarios con los niveles mínimos necesarios para alcanzar una puntuación objetivo de 80 en el índice de cobertura sanitaria efectiva, los investigadores estimaron una escasez de más de 43 millones de trabajadores sanitarios, incluidos 30,6 millones de enfermeras y matronas y 6,4 millones de médicos.

El estudio desveló una diferencia de más de 10 veces en el número de trabajadores sanitarios entre las regiones y dentro de ellas. Estos resultados muestran lo mal preparado que estaba el mundo cuando llegó la pandemia de la Covid-19, que puso a prueba los sistemas de salud que ya estaban escasos de trabajadores de primera línea.

Los autores también señalan que todavía queda mucho por aprender sobre el impacto que la pandemia tuvo en el personal sanitario. Lo que incluye la dinámica de género en los recursos humanos para la salud y cómo la salida de las mujeres del empleo para el cuidado en el hogar puede haber reducido el personal sanitarios durante la pandemia.