Durante el 2020 se diagnosticaron 104.765 nuevas infecciones por VIH en 46 de los 53 países de la Región Europea, una cifra bastante alejada de los 137.000 diagnósticos de 2019, lo que implica una caída del 24% de los diagnósticos de VIH entre 2019 y 2020.

Así lo afirma el último informe del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Oficina Regional de la OMS para Europa, con motivo del Día Mundial del Sida, que se conmemora este miércoles, 1 de diciembre.

El motivo principal de este descenso reside en la reducción de las pruebas de VIH durante el 2020, como consecuencia de las restricciones implantadas para hacer frente a la Covid-19 y las interrupciones en los servicios.

Se trata de una situación preocupante debido a que, durante la última década, han aumentado las infecciones por VIH en Europa, de manera que es posible que el número de personas que conviven con esta infección sin diagnosticar esté ascendiendo de nuevo.

Gracias a los avances en el tratamiento, la esperanza de vida ha aumentado notablemente para las personas que conviven con el VIH, y la población infectada es más grande que nunca. En este sentido, el año 2020 era fundamental para alcanzar los objetivos 90-90-90 de pruebas, tratamiento y supresión viral, y cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2030.

Sin embargo, el descenso de diagnósticos impedirá alcanzar estos objetivos para el año establecido, a menos que sea posible abordar algunas brechas importantes en la continuidad de la prevención, las pruebas y el tratamiento, así como mejorar la comprensión del estigma del VIH.

Con todo ello, resulta fundamental abordar de manera simultánea la pandemia de la Covid-19 y la lucha contra el VIH, un virus que también se ha llevado muchas vidas. De este modo, los países deben centrarse en servicios de prueba y prevención fáciles de usar, para llegar a poblaciones clave.

Finalmente, con motivo del Día Mundial del Sida, la OMS ha hecho un llamamiento a los líderes y ciudadanos de todo el mundo para que aúnen fuerzas para poner fin a las disparidades de acceso a los servicios esenciales para el VIH.