Así lo describe un estudio con la participación del Centro de Investigación del Alzheimer ACE de Barcelona y el Instituto de Salud Carlos III de Madrid, publicado en la revista Nature Medicine. La investigación avanza en un método, la extracción de sangre, que hace tiempo que se está estudiando para predecir la enfermedad. Ahora es especialmente relevante que la detección podría hacerla el paciente de forma simple y rápida.

El estudio se ha realizado con 337 pacientes de siete centros europeos. El objetivo ha sido encontrar proteínas relacionadas con el Alzheimer y otros cambios cerebrales en el líquido cefalorraquídeo. La gota de sangre obtenida después se seca en una tarjeta y, de esta forma, se pueden obtener los resultados. Con este nuevo método se podrían evitar tests más invasivos y se podría detectar la enfermedad de forma más precoz. De hecho, las pruebas de diagnóstico actuales, como el análisis del líquido cefalorraquídeo o las técnicas de imagen cerebral (como el TAC o el PET), suelen ser invasivas, caras o poco accesibles y, además, detectan la enfermedad cuando ya está en un estado más avanzado.

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta de forma grave a la memoria y a otras funciones mentales, y se caracteriza por una pérdida progresiva de neuronas a medida que avanza. Por este motivo, la detección precoz es muy importante para poder aplicar tratamientos que ayuden a retrasar o frenar su evolución.

Según la Alzheimer’s Association, una de cada nueve personas mayores de sesenta y cinco años padece esta enfermedad, lo que la convierte en uno de los principales retos de salud pública asociados al envejecimiento de la población.

Consolidación del análisis de sangre en el diagnóstico

Uno de los principales retos de la investigación actual es avanzar en el uso del análisis de sangre como herramienta de diagnóstico temprano del alzhéimer. El estudio dado a conocer recientemente va un paso más allá al permitir la detección a través de una simple gota de sangre seca, obtenida con un pinchazo en la yema del dedo.

Identificaron nuevos marcadores en sangre relacionados con el estado del hipocampo, una región cerebral clave para la memoria y la detección precoz de la enfermedad. Otro estudio, con participación del Barcelona Beta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall, ha demostrado que un análisis basado en el biomarcador p-tau217 permite identificar a personas sin deterioro cognitivo, pero con acumulación de beta amiloide, una de las alteraciones características del alzhéimer.

Una de las limitaciones actuales de estos análisis es la manipulación y conservación de las muestras, así como la necesidad de personal cualificado para la extracción de sangre. Para superar este obstáculo, el nuevo estudio apuesta por muestras obtenidas a través de un pinchazo en el dedo y secadas en una tarjeta, una prueba sencilla que los propios pacientes pueden realizar sin ayuda externa.

Punción digital

Los investigadores comprobaron que los niveles de la proteína p-tau217 obtenidos a través de la punción en la yema del dedo coincidían en gran medida con los análisis de sangre convencionales y que permiten detectar alteraciones asociadas al alzhéimer en el líquido cefalorraquídeo con una precisión del 86 %.

Además, se midieron con éxito otros dos biomarcadores clave, la GFAP y la NFL, cuyos resultados mostraron una alta concordancia con las pruebas diagnósticas tradicionales. La GFAP indica la activación de células de soporte cerebral relacionada con la acumulación de amiloide y tau, mientras que la NFL refleja daño neuronal y neurodegeneración.

Los autores destacan que este método aún no está listo para su aplicación clínica y requiere más desarrollo, aunque destacan que podría facilitar diagnósticos a gran escala, incluso en poblaciones con menos recursos y acceso limitado a pruebas complejas.