Argemí ha explicado que el hígado es un buen ejemplo de "economía circular", ya que "es una fábrica que aprovecha todos los recursos que tiene, los nutrientes que circulan por la sangre los reaprovecha, los recicla en forma de otras moléculas distintas, los elimina a través de la bilis y también hace muchas proteínas nuevas".

El hígado es el encargado de 'detoxificar' todo lo que ingerimos a través de la alimentación y la bebida, pero, si él mismo se está intoxicando, "muchas veces es asintomático; no causa dolores, no causa ningún fenómeno clínico", ha explicado.

El alcohol, el gran enemigo del hígado

El especialista ha manifestado que "cuidando bien el hígado, el hígado nos va a cuidar a nosotros". Y para cuidarlo, ha comentado, hay que tener "sentido común" y evitar estilos de vida que son tóxicos, como una nutrición desequilibrada y, sobre todo, el alcohol, con el que hay que evitar toda situación de dependencia.

Argemí ha manifestado que las estadísticas "se fijan en el uso perjudicial en un momento concreto, la borrachera, el atracón, que es una toxicidad grave causada por el alcohol ", pero también es muy importante prestar atención a la dependencia. "Es decir, que nunca lleguemos al momento en el que el alcohol se pone en el sitio del conductor de nuestra vida y ya no somos nosotros quienes decidimos lo que hacemos con ella", ha advertido.

En España nos gusta pensar que uno o dos vasos de vino al día no solo no son perjudiciales, sino que son beneficiosos, pero "tampoco sabemos muy bien si ese consumo moderado a todo el mundo le va igual de bien o sería mejor una abstinencia completa. No tenemos datos en la literatura para verificarlo".

Para resolver esta duda, hay varios estudios en marcha, uno de ellos, de carácter nacional, en Navarra, se está comparando la abstinencia completa con el consumo moderado de alcohol.

La cerveza sin alcohol que "emborracha"

Y en este contexto, hay que mencionar obviamente a la investigación de científicos británicos que han creado una cerveza sin alcohol que "emborracha", pero sin causar resaca, y tampoco daría positivo en un control de alcoholemia .

El hepatólogo ha destacado que de momento hay pocos datos sobre la eficacia de este producto y ha planteado, como una pregunta casi "filosófica", qué se busca consumiendo esta bebida y "por qué queremos tener toda la parte de la diversión ligada al consumo de algo y no podemos pasarlo bien de otra forma, cuidando lo que tomamos o lo que bebemos".

En este sentido, ha subrayado que, "para pasarlo bien o para resolver los problemas de la vida", el alcohol "no es un buen compañero de viaje. Eso es lo que creo que está calando y creo que es lo que tiene que calar" en la sociedad.

Argemí ha advertido que, si este mensaje no llega, los hepatólogos se encuentran muchas veces en la consulta "con ese Titanic casi hundido, personas que parecían estar perfectamente, no vieron las señales de peligro y pensaban que el iceberg estaba ahí a lo lejos, pero el iceberg tenía una gran panza y ha chocado contra el problema antes de lo que se esperaban".

Que el alcohol no domine la fiesta

Muchos de estos pacientes, "recapacitan y se consigue la abstinencia". Además, el hígado tiene cierto margen de regeneración, "con lo cual es agradecido en ese sentido y en muchos casos, no en todos, se puede llegar a recuperar una vida más o menos normal", ha añadido.

Por este motivo, ha considerado que todos tenemos el deber de "hacer un esfuerzo en la educación y cambiar los modos en los que nos relacionamos con los demás. Probablemente el alcohol pueda estar, pero no tiene que ser el dueño de la fiesta".