El vishing, una combinación de las palabras 'voz' y 'phishing' y consiste en una estafa telefónica diseñada para que compartas mediante engaño tu información personal.

Los timadores suplantan la identidad de una empresa real, organización o incluso de una persona de confianza, con el fin de obtener información personal de sus víctimas.

El vishing es una forma de phishing telefónico. El phishing consiste en cualquier tipo de mensaje -como un correo electrónico, un texto, una llamada telefónica o un mensaje de chat directo- que parece proceder de una fuente de confianza, pero no lo es. El objetivo es robar la identidad o el dinero de alguien.

Cómo funciona el vishing

Los estafadores utilizan la ingeniería social para lograr que las personas a las que llaman por teléfono acaben dándoles sus datos personales y financieros, como números de cuenta y contraseñas.

El estafador puede decir que su cuenta ha sido comprometida, decir que representa a su banco o a las fuerzas del orden, u ofrecerle ayuda para instalar un software. Advertencia: Probablemente se trate de malware.

Además, cada vez es más fácil contactar con más personas. Los estafadores pueden realizar cientos de llamadas a la vez utilizando la tecnología del protocolo de voz sobre Internet (VoIP) y pueden falsear el identificador de llamadas para que parezca que proceden de una fuente de confianza, como tu propio banco.

Cómo detectar el vishing

La Policía Nacional compartió en sus redes sociales estos consejos. Desconfía si te ocurre alguna de las siguientes cosas:

1. Recibes dos llamadas el mismo día (o muy seguidas)

2. Te comunican la subida de tu tarifa del teléfono mediante llamada

3. Doble llamada donde el timador intenta que cambies de compañía

4. Quienes te llaman no se identifican o aseguran ser de la OCU: es falso

5. Entre las empresas que eligen los estafadores, están Amazon, DHL y FedEx.

Otras señales que nos deben hacer sospechar son

- Las ofertas no solicitadas de préstamos o inversiones

- Hay una frenética sensación de urgencia

- La persona que llama te pide tus datos. Es posible que quieran que confirmes tu nombre, dirección, fecha de nacimiento, número de la Seguridad Social, información de la cuenta bancaria y otros datos de identificación. Para hacerte creer que son legítimos, es posible que ya tengan algunos de datos tuyos. El objetivo es conseguir el resto de la información que aún no tienen.