La sandía, que tiene un tiempo de cultivo de cinco meses, es una fruta típica del verano. Florece entre los meses de mayo y junio y madura unos 40 días después. Es entonces cuando podemos cosechar la sandía fresca.

La sandía es uno de los productos más exportados por España, principalmente a Alemania, Francia y Países bajos. Al mismo tiempo, es un producto que también se importa, sobre todo de Marruecos y Senegal. En España las tres provincias donde se produce más cantidad de sandía son: Almería (51,08%), Murcia (16,71%), Ciudad Real (7,54%) y resto de España (24,66%), según datos de SoydeTemporada.

La sandía es una fruta rica en vitaminas B, necesarias para la producción de energía. Son una buena fuente de vitamina B6, B1 y también son una buena fuente de magnesio y potasio. Tiene carotenos y fibra en abundancia. Asimismo, es antiblenorrágica (la blenorragia es una enfermedad infecciosa de transmisión sexual) y aporta vitamina C y A.

Qué observar para encontrar una sandía madura y deliciosa:

1. El color y el brillo. La sandía, cuanto más oscura, apagada, menos brille y menos manchas de diferentes tonos verdes presente en su corteza, más madura y dulce estará.

Otra buena señal será si tiene alguna mancha amarilla en alguna parte de la base -cuanto más oscuro, mejor-. Eso nos indicará el lugar en el que la fruta ha estado apoyada en la tierra conectada a la planta.

2. La forma y el peso. Intenta buscar aquellas sandías que tengan una silueta redonda y evita las que tengan protuberancias y grietas. Cuando las sandías tienen alguna de estas deformidades puede que no hayan recibido de manera correcta ni homogénea la luz solar o el agua.

3. El típico golpecito. Comprueba la sonoridad de la fruta dándole golpecitos. Si suena a hueco y contundente, la sandía está en su punto. Si suena como su tuviera eco la fruta no está aún madura.

Prueba además a presionar la sandía con los dedos, la textura de la corteza debe ser firme. Si es blanda, significa que está pasada o que ha sufrido daños. Recuerda que la sandía es una de las frutas que no maduran una vez se han recolectado. Así que es mejor que te asegures de que la que compras está en su punto

4. Cuando la sandía está cortada. En el caso de que podamos ver el interior de la sandía la elección será un poco más fácil. El truco reside en elegir aquella que tengan pepitas oscuras. Cuanto estas son blancas nos indican que la pieza tiene un escaso grado de maduración. También debemos asegurarnos en lo posible de que no tengan una textura aparentemente harinosa.