El bocadillo de calamares y las patatas bravas son dos clásicos fácilmente asociados a Madrid. Hay muchos más, pero estos suenan a bar, a verano, a aquello que siempre apetece. ¿Has intentado hacer la salsa brava alguna vez? A priori muchas personas piensan que lleva tomate -y hay quien la hace así-, pero la receta tradicional de salsa brava no lleva ni una pizca-.

Lo cierto es que hay una gran variedad. Cada bar o restaurante tiene su forma especial de hacer la salsa brava: su fórmula secreta.

No podemos desvelar los trucos de los grandes maestros patateros como los de los siempre recordados Docamar, Las Bravas o la Tierruca, pero sí que explicaros cuál es la manera de hacer las patatas bravas de siempre, a la madrileña según la Academia Madrileña de Gastronomía. Y por favor, nada de echarles kétchup.

Receta de la salsa brava

Ingredientes para las bravas originales

2 cucharadas de aceite de oliva

2 cucharadas de café de pimentón dulce

1 cucharada de café de pimentón picante (añadir alguna cayena si queremos la salsa más picante)

1 cebolla

2 dientes de ajo

1 cucharada sopera de harina

1 cucharada de vinagre

Perejil fresco para decorar

Patatas

Aproximadamente dos vasos de caldo casero de pollo.

Opcional: hay quien le pone ajo y jengibre y el caldo lo hace con codillo y hasta con manitas de cerdo para aportarle untuosidad al conjunto.

Elaboración:

1. Calentamos el aceite en una sartén y añadimos la cebolla muy picada o triturada junto con el ajo picado.

2. Apartamos la sartén del fuego, agregamos los dos tipos de pimentón moviendo bien. Añadimos entonces la harina poco a poco, removiendo hasta que se forme una masa uniforme.

3. Se añade entonces el caldo, muy caliente, mientras seguimos moviendo. Vamos añadiendo hasta que la salsa haya tomado la consistencia deseada.

4. Retiramos del fuego, pasamos por el chino y dejamos enfriar.

5. Al enfriarse la salsa se espesa y se crea una ligera costra en la superficie que retiraremos con cuidado para eliminar grumos. Por último, corregiremos con sal y agua si nos ha quedado demasiado espesa. La salsa tiene que quedar untuosa.

6. Para preparar las patatas, se pelan y cortan en trozo que se puedan comer de un solo bocado. Se fríen en aceite de oliva a fuego medio hasta que comiencen a dorarse.

Una vez que las patatas han escurrido el aceite, se cubren parcialmente con la salsa brava y se sirven muy calientes acompañadas de un poco de pan. ¡Y ya tienes listas tus patatas bravas originales!