Un melón en su punto de maduración es una auténtica delicia. Lo mejor es que lo compres entre finales de mayo y primeros de octubre. Sabemos que a veces te apetece cuando lo ves en algunos supermercados en otras épocas del año, pero en realidad, esa opción es menos sostenible, ya que no será un producto de proximidad y su calidad puede que no sea la que esperas.

Sucede también que cuando compras un melón no siempre nos dan o seleccionamos un melón en su punto óptimo de maduración. Y para esto estamos aquí, para ayudarte a elegir un buen melón igual que ya os contamos los trucos para comprar la mejor sandía.

El melón es un fruto con mucha agua (el 85%), con propiedades diuréticas porque contiene fibra y potasio y que aporta retinol o vitamina A y también la vitamina C y en menor proporción vitaminas del grupo B, entre otros componentes interesantes.

Trucos para elegir un buen melón

Estas son las características que debes comprobar para asegurarte de que se seleccionas un buen melón.

1. Firmeza: el melón debe estar relativamente firme. Como explican en Melones el Abuelo, puedes darle un par de golpecitos en un lateral si vibra, el melón estará en su punto.

2. Maduración: para comprobar cuál es su estado, toca el extremo del melón y realiza una pequeña presión. Si notas que está blando significa que estará dulce.

3. Consistencia: agita el melón si suena compacto es que la carne estará en las mejores condiciones. Además, presiona un poco con los dedos para comprobar que no haya ninguna parte blanda a causa de algún golpe. Por supuesto, trata de seleccionar los que estén encima del montón y no debajo.

4. Color: esto suele confundir a muchas personas. Al contrario de lo que se suele pensar, el color verde muy intenso indica que no está en su punto. Es mejor optar con un melón con colores más suaves. El verde chillón y el amarillo sol no nos indican nada bueno. Recuérdalo. Busca el verde aceituna y los atigrados amarillo y pardo.

5. Grietas: descarta los melones que tengan grietas porque son una posible entrada de contaminaciones bacterianas o fúngicas, que provocarán fermentaciones y pudrimientos indeseados.

Ahora ya sabes en qué tienes que fijarte cuando vayas a comprar un melón. Con estas recomendaciones vas a poder escoger el melón perfecto. En el caso de que lo compres por mitades, asegúrate de que el plástico esté bien cerrado por cuestiones de higiene. ¡Mucha suerte!