Tener la nariz taponada es una sensación muy molesta. La congestión nasal se produce cuando la membrana que cumbre la nariz se hincha como consecuencia de una inflamación en los vasos sanguíneos. La obstrucción provoca dificultad para respirar por las fosas nasales. Es decir, como consecuencia de la dilatación de los vasos sanguíneos grandes (o venas) de la nariz, se reduce el volumen de la cavidad nasal y, por lo tanto, el flujo del aire.

La congestión nasal en sí misma no es algo muy grave, pero puede desencadenar otros problemas y secuelas, según el diccionario médico de TopDoctors. En concreto, el paciente podría sufrir sinusitis, otitis media y aparición de trastornos del sueño como apnea obstructiva del sueño, al no poder respirar cuando se encuentra en posición horizontal.

Posibles causas de la congestión nasal

Los más habitual es que la congestión nasal esté producida por un virus o bacteria, o por alérgenos (como el polvo o el polen) cuyo origen puede estar en diversos factores:

  • Resfriado común
  • Irritantes ambientales
  • Gripe
  • Infección sinusal
  • Alergia
  • Rinitis alérgica
  • Sinusitis
  • Faringitis
  • Uso excesivo de gotas o aerosoles nasales
  • Pólipos nasales
  • Rinitis vasomotora
  • Tabique desviado

Tratamientos caseros para eliminar la congestión nasal

Cuando tengas congestión nasal, céntrate en mantener húmedos los conductos nasales y los senos paranasales. Aunque la gente a veces piensa que el aire seco puede ayudar a despejar la nariz que gotea, en realidad tiene el efecto contrario. Secar las membranas las irritará aún más.

Cómo mantener los conductos nasales húmedos:

1. Utiliza un humidificador o vaporizador.

2. Toma duchas largas o respira el vapor de una olla de agua tibia (no demasiado caliente).

3. Bebe mucho líquido. Esto diluirá la mucosidad, lo que podría ayudar a prevenir la obstrucción de los senos nasales.

4. Utiliza un aerosol salino nasal. Es agua salada y ayudará a evitar que los conductos nasales se sequen.

5. Prueba con un irrigador nasal o una jeringa de pera. Utiliza agua destilada y estéril o agua hervida y enfriada para preparar la solución de irrigación. Aclara el dispositivo de irrigación después de cada uso y déjalo secar al aire. La idea es llevar el moco a la parte posterior de la nariz y la garganta, para expulsarlo. Para realizarlo ponte acostado o de pie, con la cabeza inclinada hacia atrás y mientras inspiras el suero en una de las fosas nasales (cerrando la otra con el dedo), haz una inspiración profunda. Después se debe toser o escupir las secreciones a través de la boca. También puedes simplemente poner la cabeza de lado, echar el agua por una fosa y dejar que fluya y salga por la otra. Poco a poco irá arrastrando mucosidad e hidratando.

6. Ponte una toalla húmeda y caliente en la cara. Puede aliviar las molestias y abrir los conductos nasales.

7. Inhalación de vapor de eucalipto y todo lo que tenga que ver con mentol. No obstante, cuidado, hay algunos médicos que opinan que el calor puede provocar hinchazón, por lo que puede ser perjudicial. Los ungüentos medicinales que lo contienen ayudan a respirar mejor. Puedes frotarlos en el pecho o en el labio superior, o respirar su vapor.

8. Por la noche, acuéstate sobre un par de almohadas. Mantener la cabeza elevada puede hacer que la respiración sea más cómoda.

9. Evita las piscinas con cloro porque pueden irritar las fosas nasales.

Alimentos que ayudan a destaponar la nariz

Puede que suene a broma, pero... lo cierto es que funciona. El ajo y el picante son dos buenos alimentos que ayudan a descongestionar las fosas nasales. Te animamos a que lo pruebes. También llorar sirve... ya sabes... ¡a por la cebolla!