La protección solar facial o en la cara es fundamental durante todo el año. Es importante incluirla todos los días dentro de nuestra rutina diaria y reaplicarla cada dos horas o cuando sea necesario, según cada caso.

No sólo por prevenir el cáncer de piel sino para evitar el riesgo y la aparición de manchas solares y el envejecimiento facial. Pero si vamos maquilladas, ¿cómo debemos reaplicarnos esa fotoprotección?

Los dermatólogos recomiendan reaplicar la protección solar cada dos horas, pero si llevamos maquillaje, en la práctica y en la vida real, difícilmente podemos realizar una correcta reaplicación solar cada dos horas. Así, lo más recomendable es:

"Si no estás expuesto al sol directamente asegúrate de reaplicarlo al menos cuando salgas a almorzar. Si vas a estar directamente expuesto al sol no puedes salvarte de reaplicar cada dos horas, además de emplear barreras físicas y buscar la sombra en la medida de lo posible", explica a laSexta.com Laura Cubells Sánchez, médico dermatóloga y estética, miembro del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET) de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y fundadora de Clínica Alejandría (Valencia).

Aplicación y reaplicación solar: qué es y cómo hacerlo

No obstante y como asegura la doctora Cubells, es importante antes aclarar la diferencia entre aplicar la protección solar (que debe incluirse dentro de nuestra rutina diaria) y la reaplicarción solar.

  • Aplicar protección solar: debe ser el último paso de nuestra rutina diaria antes de aplicarnos el maquillaje, si es que vamos a maquillarnos. Podemos emplear una crema de protección solar sin color y después aplicar encima nuestra base de maquillaje habitual o bien usar directamente un fotoprotector con color, un formato muy utilizados en la actualidad.
  • Reaplicar protección solar: una vez estemos en la calle, es importante reaplicar la protección solar cada dos horas para que no se pierda el efecto protector. Para seguir cubiertos frente a los rayos solares. Si nos llevamos maquillaje, no hay problema: nos echamos de nuevo nuestra crema solar. Pero si llevamos maquillaje, ¿cómo lo reaplicamos?

La aplicación del protector solar debe hacerse tras aplicar tu rutina matutina y antes de tu maquillaje. "Se aplica idealmente con la mano, hasta que el producto se absorba y hay que hacerlo en contorno de ojos, cuello, escote y un truco: termina pasando por el dorso de tus manos que es una de las zonas que más radiación solar reciben", explica la doctora.

La cantidad que debemos utilizar -como comentamos en este artículo- sería de 2 miligramos de producto por 2 centímetros de piel, o lo que es lo mismo, "para la cara emplearíamos una cuharadita de postre (2,5 ml de producto)", señala. De este modo, "podemos aplicarnos siempre 2 capas finas y espera unos minutos entre una y otra. De esta manera será más probable que hayas empleado la cantidad adecuada. Una vez aplicado espera unos minutos antes de maquillarte".

Por otro lado, "la reaplicación solar es básica en cualquier época del año", afirma la experta. Debemos hacerlo cada dos horas, pero es complicado hacerlo bien, más aún si vamos maquillados. Por tanto, como hemos comentado al principio, si no nos va a dar el sol (por ejemplo, estamos toda la mañana en la oficina) podemos reaplicarnos el fotoprotector cuando vayamos a salir a comer, pero si estamos expuestos al sol, hay que hacerlo cada dos horas.

Dos opciones muy utilizadas en la actualidad para llevar protección e ir maquillados/as al mismo tiempo (o con "efecto buena cara") son los fotoprotectores con color (crema solar con color) y los maquillajes con protección solar, es decir, maquillaje con SFP. Tal como explica la doctora:

  • La fotoprotección con color puede ser una buena opción para no maquillarnos en verano: con un sólo producto llevaríamos ya el maquillaje, además de la protección solar. Pero siempre tenemos el handicap de que al aplicar la cantidad adecuada (2mg por 2 cm de piel) puede que se note un efecto máscara demasiado oscuro o cubriente. Lo mismo cuando nos reaplicamos el producto.
  • En el caso del maquillaje con SFP, para reaplicarlo simplemente tienes que volverlo a aplicar con suaves toques sin arrastrar, con las manos o empleando una brocha densa. El problema es el mismo: para que proteja bien del sol debemos aplicar la cantidad suficiente y en este caso, igualmente, puede significar terminar con un efecto demasiado cubriente u oscuro. No obstante, en el caso del maquillaje con SFP se recomienda que antes de aplicarlo, usemos siempre un fotoprotector solar, que no sea solo el maquillaje el pilar de nuestra protección solar.

3 opciones para reaplicar la protección solar encima del maquillaje

De ahí que existan específicamente 3 formatos diferentes para reaplicarnos la protección solar encima del maquillaje. Es decir, no para aplicarnos directamente la protección solar desde un principio en nuestra rutina diaria, sino únicamente para reaplicárnos la protección solar.

1. Brumas solares

"Son rápidas y cómodas de aplicar al no hacer contacto directo con la piel aseguran no mover nada el maquillaje", explica Cubells. Además, añade, "las hay matificantes para las pieles grasas e hidratantes para las pieles secas. El problema es que terminas inhalando sus partículas, pueden ensuciar el cabello y es difícil asegurar una homogénea aplicación". Por lo que es importante que cuando nos las apliquemos, echemos el producto cubriendo toda la cara, con los ojos cerrados y a unos 15 cm al menos de distancia.

2. Polvos de maquillaje con protección solar

Es otra de las opciones más frecuentes. "Se aplican con brocha dando suaves toques sin arrastrar y aplicando bastante cantidad (para que realmente la reaplicación sea buena). Precisamente, el inconveniente es que hay que poner mucho para que cubra bien, y puede que no quede cubierta la piel de forma homogénea. Los hay sin color y con color: éstos últimos pueden dejar un efecto demasiado oscuro al tener que aplicar la cantidad suficiente para que protejan lo que indican", explica.

3. Sticks o barras

Estos formatos aplicados sobre la piel son una de las opciones que aseguran una cobertura de protección de los más homogénea. Tienen el inconveniente eso sí -sostiene la experta- de que pueden mover el maquillaje al tenerse que aplicar arrastrando sobre la piel. "Estas son una opción muy recomendable para las pieles con melasma", concluye la doctora.