Gabriel Rolón

Editorial: Paidós

Año de publicación original: 2025

"Qué soledad extrema vive quien no puede compartir su dolor, ni quiera confesar por qué está sufriendo", escribe el psicoanalista Gabriel Rolón en un momento dado. Una afirmación que a buen seguro dará un pellizco en el corazón a quien sienta que esta frase habla de él.

La soledad, como la muerte y hacer el ridículo por amor, es de las pocas que igualan al pobre y al rico. Todos nos hemos sentido solos o hemos buscado la soledad en algún momentode la vida y de eso trata este libro, un repaso a todas esas soledades que nos acompañan a lo largo de nuestra vida.

La soledad como inspiración

Arranca La soledad con la visita al psicoanalista de Julián, que acaba de perder a su padre, hecho que aprovecha el autor, su terapeuta, para repasar lo que de la muerte y la soledad han dicho autores de todas las épocas. Las palabras de Albert Camus en La peste sobre la soledad que necesitan los enfermos, las de Bécquer sobre lo solos que se quedan los muertos y las de Octavio Paz sobre lo mismo.

El autor pretende que aprendamos y reflexionemos sobre nuestra soledad y seamos capaces de hacerle frente

Es así como desde disciplinas artísticas, también se cita a Serrat y a Mary Shelley, pasando por la filosofía y el psicoanálisis de Freud y de Jacques Lacan, analiza Gabriel Rolón el fenómeno de las distintas soledades a lo largo de los tiempos y de las distintas etapas del ser humano. "¿Cuánta vergüenza habrá en la soledad de un adolescente?", nos pregunta.

Y de eso trata este libro, de que en la soledad de nuestro rincón del sillón (o donde sea que lo leamos) aprendamos y reflexionemos sobre nuestra soledad y la que nos rodea y seamos capaces de hacerle frente con todas las herramientas que el autor pone a nuestra disposición.

Una epidemia para el siglo XXI

Dicen de la soledad no deseada que es una de las epidemias del siglo XXI. El 14 de julio de 2025, la Organización Mundial de la Salud publicaba en su web el artículo Soledad y aislamiento: la amenaza oculta para la salud mundial que ya no podemos desoír, un artículo que se hace eco de los distintos informes sobre la soledad elaborados por el organismo.

En él se recoge que una de cada seis personas en todo el mundo se ven afectadas por la soledad y que entre los años 2014 y 2019 la soledad se llevó más de ochocientas mil vidas al año, alrededor de cien a la hora. "Salud social" lo llama la OMS. "Si no estamos solos, no estemos solos" dice uno de los personajes de la obra del dramaturgo argentino Pablo Messiez Todo el tiempo del mundo.

La soledad aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares, cardiopatías, diabetes y deterioro cognitivo

A pesar de lo que podamos pensar, este mal afecta mayoritariamente a jóvenes de entre 13 y 29 años y más a habitantes de países con menos recursos económicos. Alrededor del 24% de las personas de países con ingresos bajos declararon sentirse solas.

Y según estos mismos estudios, la soledad y el aislamiento social aumentan el riesgo de accidentes cerebrovasculares, cardiopatías, diabetes, deterioro cognitivo y muerte prematura. Incluso pueden llegar a afectar a la salud mental, puesto que esta situación puede provocar ansiedad, despertar pensamientos suicidas y doblar las posibilidades de desarrollar una depresión.

Pero no todas las soledades son perjudiciales. Como recuerda Gabriel Rolón, solo está el niño que decide ir a pintar a su cuarto, el que se calza unas zapatillas y se recorre la ciudad a pie disfrutando del paisaje o el que se sienta en el sillón de su casa a leer una novela. Soledades hay muchas y de eso trata este libro.

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