Rodrigo Cortés ha dirigido a Robert de Niro, Sigourney Weaver o Ryan Reynolds. Pero hace algo aún más increíble: "Me atrevo a mantener la tilde en 'solo", dice entre risas.

Porque también escribe. 'Los años extraordinarios' es su nuevo libro. "La novela se escribió tirando los dados", comenta. "La comencé a escribir sin tener ni idea de quién estaba hablando, cómo se llamaba, qué le iba a suceder, cuál era su carácter o qué le esperaba en la vida".

Deformando la realidad

Y así ha creado un viaje singular por el siglo XX en el que Salamanca tiene playa, la Guerra Civil es un Alicante contra todos o donde los coches se conducen con el pensamiento. "En la novela se dice que hay un problema con los coches conducidos por el pensamiento porque son de origen alemán, y fuera de Alemania muy poca gente piensa".

Un mundo, dice Cortés, casi sobrenatural y casi fantástico. "Exagerar la realidad permite verla. Paradójicamente, a través de la deformación de las cosas se puede tener acceso a una verdad oculta a menudo más reveladora. La literalidad casi siempre se queda en una fotocopia".

"Exagerar la realidad permite verla"

No podemos asegurarles que este libro sea para todo el mundo. Pero tampoco es un problema. "El objetivo con este libro no es tanto que se lo lean como que lo compren".

Cumplido este segundo objetivo, asegura el autor, todo lo demás es accesorio.