Una joven aparece asesinada en el Camino de Santiago. Su padre era un empresario y político catalán muy ligado al independentismo. Hasta allí se desplazan dos agentes de la Guardia Civil para investigar el caso: son Bevilacqua y Chamorro.

Es 'La llama de Focea', la nueva novela de Lorenzo Silva sobre los agentes más famosos de la literatura española. Y con él viajamos a un lugar clave, una escultura que homenajea a las peregrinas y que les recordará a tantas víctimas que investigan y que nunca llegarán a conocer. "Van a tener que comprender quién era", dice Silva, "para poder resolver el caso".

Es la primera vez que Lorenzo Silva sitúa a Bevilacqua y a Chamorro en Galicia, tierra que adora, pero que tuvo que esperar para encontrar el argumento. El camino le dio la excusa, para desgracia de los agentes, porque "investigas mejor en un entorno estático que en un lugar donde tus testigos ya pueden estar a kilómetros", sonríe el autor.

Con esta novela ya van 13, y Bevilacqua parece que todavía no se jubila, de hecho dice que ya "tiene al menos tres novelas más en la cabeza", pero habrá que esperar, que ahora es el momento de 'La llama de Focea'.