Edu Galán va de frente. "Mi ensayo está escrito desde la voz de un perdedor, desde alguien que sabe que no va a cambiar nada", dice entre risas. Pero precisamente eso es lo que le da total libertad para tratar un tema tan controvertido y preguntarse: ¿por qué en apenas 10 años Woody Allen ha pasado de ser inocente a culpable de un supuesto abuso sexual a su hija Dylan Farrow?

En realidad solo es un pretexto del que Edu Galán se sirve para hacer una radiografía de nuestra sociedad en 'El síndrome Woody Allen'. "Es una sociedad ególatra, una sociedad de atención al cliente donde las multinacionales te hacen sentir el centro del universo, una sociedad infantil, y una sociedad que está convirtiendo las relaciones sociales en un campo minado".

"Vivimos en una sociedad ególatra e infantil"

Porque hoy cualquiera puede verse sometido a un linchamiento en esa gran plaza pública que son las redes sociales. "Las redes sociales son cortoplacistas, no respetan las presunción de inocencia, evidentemente el honor ya sabes por dónde se lo pasan... Entonces se crea una justicia paralela donde no hay derecho a reinserción".

Cultura de la cancelación

Y llegamos entonces a la tan comentada cultura de la cancelación. Retirarle el apoyo a un personaje público por haber dicho o hecho algo que no nos parece ético o nos ofende. La última en sufrirlo ha sido la escritora J.K. Rowling por hacer comentarios calificados de tránsfobos. "Es muy peligroso este juego maniqueo de que si el autor no me gusta al 100%, no solo su obra, sino su vida privada, se convierte en un malvado que no solo se merece no ser leído, sino que se merece boicots a su obra", asegura el autor.

Puede que no compartan las palabras de Edu Galán, ni falta que hace. Como él mismo dice, su libro sólo pretende ser una reivindicación de la duda y el pensamiento crítico.