Fueron días largos y colas más largas aún... Así que nos aprovisionábamos mejor que nunca cada vez que bajábamos al supermercado, y claro, tuvimos que cocinar más que nunca.

Es a partir de ahí cuando el chef Alberto Chicote abandera la cocina de resistencia. "Lo que hay en el libro es lo que se comió en mi casa durante ese tiempo", asegura.

Cocinar sin desperdiciar

Su último recetario, 'Cocina de resistencia', nos enseña a no tirar nada aprovechando al máximo los productos y las sobras. "Si vas a asar pimientos, no ases dos, asa ocho que te cabrán en el horno y así un día tienes pimientos al ajillo, otro día una ensalada de pimientos, otro día metérselo de farsa a una empanada...".

Una forma de cocinar con la que crecimos y con la que crecieron nuestros padres y abuelos, recetas clásicas que nos transportan directamente a la infancia. Para Chicote, sin duda, los del libro eran los canelones de su madre. "Cuando los hacía era un fiestón. Además, claro, como había preparado el relleno el día anterior, mi hermano y yo ya estábamos que tocaban canelones el sábado o el domingo".

Lentejas, croquetas o pizza. En el libro están los platos que Chicote cocina a diario. "Hay pocos arroces y pocas pastas. ¿Por qué? Pues porque soy diabético".

Recetas sencillas

Cocina apta incluso para no iniciados en las artes culinarias. Algo que quiso demostrar a la hora de fotografiar los platos. "Cogí el recetario, se lo entregué a la persona que iba a hacer las fotos, Eva, y le dije que cocinase y fotografiase los platos como le saliesen".

No hay trampa. Tampoco excusa. Solo hace falta que nos guste comer bien, y eso es, sin duda, lo que más nos une como especie.