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LO QUE IRRITA TUS OJOS NO ES CLORO, ES PIS

Es verano: cinco preguntas y cinco respuestas sobre el agua

Seguro que alguna vez te has planteado alguna de estas cuestiones, o tienes un cuñado que te las ha respondido sin que le preguntaras. Vamos a cuñadear un poco.

Piscina

Wikimedia Commons Piscina

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En verano solemos tener más tiempo libre para casi todo, entre otras cosas para pensar. De ahí que podamos encontrarnos a nosotros mismos, con un pie en la piscina, un daiquiri en la mano, y dudas existenciales en la cabeza. Qué demonios, eso no pasa, pero nosotros te las resolvemos igual.

¿Por qué el agua de las piscinas infantiles está más caliente?

Tu cuñado favorito dirá que es porque los niños se hacen pis, y eso calienta el agua, lo cual es bastante improbable. No que los niños se hagan pis, que eso es bastante posible, sino el hecho de que eso baste para calentar la piscina.

Piensa: si tienes a veinte niños meones, de esos que cada veinte minutos miccionan, apenas soltarán unos escasos decilitros de orina cada uno. Imagina que en total vierten un litro de pis a la piscina, que es una barbaridad irreal. El líquido estaría a una temperatura de 37ºC más o menos, y el agua de la piscina estará entre los 20 y 25ºC, dependiendo de dónde vivas.

¿De verdad crees que un poco de orina caliente puede hacer subir varios grados la inmensidad de litros de agua que llenan la piscina?

El agua de la piscina infantil está más caliente porque tiene menos profundidad, lo que hace que los rayos del sol sirvan para calentar más el agua, ayudados por el reflejo de los azulejos que la mayoría de piscina tienen. Eso sucede incluso aunque la piscina infantil y la grande estén conectadas y haya trasvase constante de agua.

Si lo piensas, en el mar pasa lo mismo: en la orilla está más caliente que en el fondo, y más si buceas. Y más si nadas en el Mediterráneo, que es una especie de piscina infantil gigante conectada a la piscina 'grande' del Atlántico por un estrecho de apenas 14 kilómetros de distancia.

¿Por qué viene bien ducharse más a menudo en verano?

Hay dos razones fundamentales. La primera, conservar las relaciones sociales, porque si vas sudado y maloliente por ahí será más complicado tener amigos o pareja. La segunda, porque ayuda a bajar la temperatura corporal.

Seguro que alguna vez has metido tu coche en el túnel de lavado en verano (si no, prueba a sembrar patatas en el capó, a lo mejor se cogen). Por caliente que esté el vehículo (que en verano suele ser mucho) y por caliente que esté el agua con la que lavas, la sensación térmica se derrumba en pocos minutos.

Algo así sucede con tu cuerpo. De hecho, el sudor, además de para 'limpiar' de deshechos tu organismo, tiene esa función: humedecer la piel y rebajar su temperatura para ayudarte a combatir el calor.

¿Por qué es más fácil flotar en el mar (a pesar de las olas)?

Si intentas aprender a hacer el muerto en una de esas mañanas ociosas del estío, siempre tendrás más posibilidades de éxito en el mar que en la piscina. Claro, que en la piscina no hay olas, aunque sí niños chapoteando alrededor y gente saltando a bomba.

El motivo es la salinidad del agua marina, que ayuda a los cuerpos a flotar. De hecho, volviendo al Mediterráneo, su condición de casi lago gigante hace que la concentración salina sea mayor que en otros mares, así que ahí puedes flotar incluso mejor.

La palma se la lleva el Mar Muerto, el lago más salado del mundo, donde lo difícil es hundirse. Claro, la altísima concentración de sales y minerales disueltos hace que la vida allí sea casi imposible, así que tendrás que elegir: flotabilidad extrema o alegres pececillos a tu alrededor. Todo no se puede tener en esta vida.

¿Por qué echan cloro a las piscinas?

Básicamente, para que la piscina no se convierta en el reino de las bacterias. Imagina lo que puede resultar de tener agua estancada combinada con la suciedad del ambiente y los deshechos de quienes nos bañamos en ella, sea sudor o sea algo peor. Vamos, 'La cosa del pantano' sería poco a su lado.

El cloro ayuda a mantener a raya esas diminutas e infecciosas formas de vida, volviendo el agua un poco tóxica (para ellas), pero no lo suficiente como para que nos afecte. Normalmente el cloro que se añade a las piscinas es hipoclorito de sodio, que disuelto en agua es lo que comúnmente se conoce como lejía.

Quizá estés pensando que bien, que vale, pero que el cloro sí que es nocivo y que si no le pregunten a tus ojos. Error. Si se te ponen los ojos rojos no es por el cloro, sino porque alguien se ha hecho pis justo donde estás. La orina contiene nitrógeno, y éste reacciona con el cloro, provocando esas irritaciones (echa un ojo a esta campaña en EEUU, segunda página, esquina superior izquierda).

¿Se puede beber el agua del aire acondicionado?

Esa ya la respondimos hace un tiempo: no, es demasiado ácida.

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