Un robot dirigiendo una orquesta: retén esa imagen en tu cabeza. Y ahora intenta pensar en un robot (humanoide, que así es más fácil) escribiendo un artículo de prensa, poniendo una multa de tráfico o galopando a lomos de un caballo en el derby de Kentucky. El progreso nos dice que, paulatinamente, dejaremos de imaginar esas imágenes porque se convertirán en realidad.

Pensándolo en caliente nos parece gracioso. Incluso genera expectativas y cierta ansiedad por adelantarnos al futuro. La historia de la humanidad es tozuda: nos habla de nuestro empeño en el progreso, en robotizar la sociedad y el mercado laboral. Sólo así se explican cada una de las cuatro revoluciones industriales por las que ha pasado el hombre.

Ahora, vivimos enfrascados en la última de esas cuatro; la revolución de los robots. La de las máquinas al frente del trabajo. Tomemos como ejemplo el sector del automóvil (seguro que tenemos la imagen en la cabeza por los anuncios de televisión): su cadena de montaje cada vez necesitaba menos empleados y más máquinas; siempre ha ido por delante en la robotización de su producción. La fórmula ha ido mejorando: máquinas autónomas que requieren poco mantenimiento humano.

Y la idea es extender ese modelo al resto de sectores de producción. Que las máquinas acaparen el mercado laboral. Tres avances nos dan una pista del camino a seguir: robots, impresoras 3D e inteligencia artificial. Tres conceptos que marcan la transformación que viene y dan pie a otras tantas preguntas sobre el futuro de nuestro trabajo:

- ¿Cuándo será usted reemplazado por un robot en su trabajo?

- ¿Qué ventajas tiene un robot frente a un ser humano?

- ¿Cuántos empleos se van a destruir con la robotización?

Ahora, una ración de datos: en el último Foro Económico Mundial de Davos se dijo que en los 15 países más industrializados del mundo peligran más de siete millones de empleos de aquí a 2020. A su vez, un informe de la Universidad de Oxford habla de 1.600 millones de puestos de trabajo destruidos en todo el mundo en 18 años.

La OCDE apunta que el 12% de los trabajadores españoles podría ser sustituido a corto plazo y, según Comisiones Obreras, los robots pasarán de ocupar un 8% de los puestos de trabajo mundiales a un 26% en 2020. Uno de cada cuatro empleos será para una máquina.

Con estos datos en la mano, nos asaltan las preguntas: ¿Qué ventajas tiene un robot frente a un humano? o ¿cuándo será usted reemplazado por un robot?... Intentemos responder fijándonos en el ránking de las profesiones con más riesgo de desaparecer a causa de los robots.

La BBC y la Universidad de Oxford aportan un listado de las profesiones que más sufrirán la robotización del mercado. ¿Cuáles son sus perspectivas de futuro? Este es su orden de desaparición en función de la llegada de los robots:

1 - El vendedor telefónico

2 - El mecanógrafo

3 - El secretario de despachos jurídico

4 - El asesor financiero

5 - El clasificador (los sexadores de pollos, por ejemplo)

6 - El inspector técnico

7 - El administrador de ventas

8 - El encargado de libros de cuentas, nóminas y salarios

9 - El oficial de finanzas

10 - El agente de pensiones y seguros

11 - El empleado de banca o de correos

12 - El administrativo o financiero

13 - El funcionario de ONG

14 - El administrativo de gobierno local

15 - El empleado de biblioteca

.

316 - El artista

.

356 - El profesor

.

360 - El psicólogo

Este es sólo un extracto del orden de desaparición de profesiones tal y como las conocemos. ¿Cuál te afecta a ti? En este enlace puedes acceder al listado completo e incluso escribir directamente su profesión (en inglés) para hacerte una idea de tu futuro laboral.

- ¿Sabes cuándo te robará tu puesto de trabajo un robot? Compruébalo aquí