Christopher Chance (Mark Valley) es miembro de una empresa de seguridad personal poco convencional. Junto a sus socios Winston (Chi McBride) y Guerrero (Jackie Earle Haley) trabaja de forma independiente para todos aquellos que requieren sus servicios. Su peculiar forma de trabajar consiste en infiltrarse en el entorno de aquellos a los que protege, incluso suplantando su identidad. De este modo, se convierte en el señuelo perfecto para aquellos que amenazan la integridad de sus clientes. Además, Chance no está dispuesto a cobrar en efectivo. A cambio de su protección simplemente exige un pago en forma de regalo según las preferencias o capacidades de sus clientes. Para llevar a cabo su misión, Chance contará con el apoyo de su mejor amigo y confidente, Winston (Chi McBride), un ex detective de la policía de San Francisco que se encarga de ayudarle con las investigaciones y contactar con los clientes. Winston no llevará muy bien su relación con el otro miembro del equipo, Guerrero (Jackie Earle Haley), un ex asesino experto en intrigas financieras y políticas que facilitará el camino de Chance a la hora de localizar y anular las amenazas de sus clientes.