La familia ha autorizado la donación de órganos y solicitarán "una autopsia judicial, toda vez que existe un procedimiento penal en marcha para depurar las correspondientes responsabilidades".

El hombre fue trasladado al Hospital Carlos Haya debido a la gravedad del cuadro que presentaba y allí fue intervenido de urgencia e ingresó en la UCI, donde se mantuvo en una situación crítica, en coma inducido.

Los familiares han denunciado al Hospital de Antequera. La denuncia explica que el hombre se sintió indispuesto mientras estaba en su puesto de trabajo, por lo que acudió a una farmacia para tomarse la tensión y allí le aconsejaron que acudiera al hospital.

En la denuncia se mantiene que estuvo "más de cinco horas infartado por un ictus cerebral sin que nadie se hubiera dado cuenta, ni se le prestara ninguna atención médica o se controlara adecuadamente".

El hombre se quejaba de fuerte dolor de cabeza, desorientación y tensión alta. Los facultativos le hicieron varias pruebas, como analítica, electrocardiograma, tras lo cual le indicaron que permaneciera en la sala de espera de urgencias hasta tener los resultados.